Reseña: The Road (La carretera) de Cormac McCarthy

La historia de amor de un padre por su hijo narrada a través de una carretera.

Foto 1. Portada de La carretera, edición: 2010. Fuente: Gálvez, Bárbara para La Palabra Púrpura.
Foto 1. Portada de La carretera, edición: 2010. Fuente: Gálvez, Bárbara para La Palabra Púrpura.

Ficha técnica

N.º de páginas: 210

Editorial: DEBOLSILLO

Idioma: CASTELLANO

Encuadernación: Tapa blanda bolsillo

ISBN: 9788499083469

Año de edición: 2010

Plaza de edición: BARCELONA

«En un mundo apocalíptico donde llueve ceniza, sin animales ni plantas, un hombre y un chico cruzan a pie el territorio norteamericano en dirección al sur».

McCarthy, C., (2006). The Road (La carretera). Barcelona, España: Debolsillo

Así comienza el resumen de La carretera, una emotiva historia en la que un padre y un hijo recorren una carretera en un país asolado por los caníbales y donde la supervivencia es lo único que importa.

Escrita en 2006 por el autor estadounidense Cormac McCarthy, galardonada con el premio Pulitzer en 2007 y adaptada cinematográficamente en 2009, La carretera es la fiel reproducción del amor que profesa un padre por un hijo y cuánto está dispuesto a dar para asegurar su protección.

Se trata de una historia de ciencia ficción postapocalíptica basada en el interminable viaje por una carretera hacia el calor del sur de un padre y un hijo, ambos sin nombres, que huyen de los grupos de caníbales y saqueadores en un país yermo con olor a ceniza.

Durante ese largo camino, el lector no solo recorre la larga carretera y los paisajes asolados que se describen, sino que también acompaña al padre a través de los recuerdos del pasado, no se sabe muy bien si reales o fruto de su propia imaginación ante las ansias de un lugar mejor, en los que el mundo, el que tenemos ahora, parece un ejemplo idílico de lo que fuimos (somos).

Foto 2. Viggo Mortensen y Kodi Smit-McPhe en The road. Fuente: Filmaffinity
Foto 2. Viggo Mortensen y Kodi Smit-McPhe en The road. Fuente: Filmaffinity .

¿Se ha llevado La carretera un premio merecido?

Pero ¿por qué ha recibido tan buenas críticas La carretera? En primer lugar, por su carga emotiva, por supuesto. La razón de ser del padre es acompañar a su hijo a su destino y lo único que parece hacerle levantarse cada mañana es, precisamente, poder cuidar de él por encima de todas las cosas.

En segundo lugar, encontramos la definición omnipresente de la perfección imperfecta de nuestro mundo actual: aunque nos quejemos y no veamos las cosas bonitas que tenemos ahora, en un hipotético futuro apocalíptico podríamos volver la vista atrás y darnos cuenta de que, quizás, no era tan malo aquello que teníamos.

Porque, como dice el dicho: «No se sabe lo que se tiene hasta que se pierde». Esto, a su vez, nos lleva a otra conclusión y posible interpretación de la lectura, y es que, si no cuidamos lo que tenemos ahora, el futuro olerá, como en esta carretera, a ceniza.

A pesar de todo ello, esto no son más que interpretaciones y conclusiones a las que puede llegar el lector a lo largo de poco más de doscientas páginas, ya que el autor, con un estilo tan peculiar que podría llegar a tacharse fácilmente como burdo, no explica claramente en ningún momento el fin (que no el final) de esta historia.

Por una parte, hay que interpretar el apocalipsis fruto del enfado de los dioses. Hay quien lo describe como un apocalipsis nuclear, pero, en mi opinión, estaría más relacionado con la percepción religiosa de que la humanidad ha colmado la paciencia de quienes crearon la vida en la tierra y que ahora envían el fuego del final del mundo para castigarnos.

Por otra parte, al lector puede ocurrirle que, como a mí, pase toda la lectura preguntándose si en algún momento habrá algo más que descripciones simples y diálogos limitados. Una sensación acrecentada por la repetición de escenas y por el hastío de leer copiosas conjunciones coordinantes copulativas («y») en cada frase. 

A lo largo de la La carretera, me pregunté muchas veces dónde estaría el punto intermedio entre el minimalismo de McCarthy y los enrevesados párrafos de Carlos Ruiz Zafón o las interminables descripciones de Tolkien.

No es oro todo lo que reluce en La carretera

Sinceramente, continué La carretera hasta el final esperando un «algo» que nunca llegó y, como imaginaba, quedé sin respuesta a preguntas como: «¿El apocalipsis es solo norteamericano?» «¿Van en busca del sur para huir del frío o es que, además, no hay caníbales o apocalipsis allí?» «Si los malos son caníbales ¿serán ellos malos cuando se agote todo alimento en la tierra?».

Además, sentía la curiosidad de saber a qué se debían las críticas positivas y por qué decían de él que ese Premio Pulitzer es merecidísimo. Sin embargo, a mí no me ha convencido y se me ha hecho muy pesado poder quedarme hasta el final.

Quizás, como ya comentaba en otros resúmenes, este premio no es para todos los públicos y, en ocasiones, es la fama del autor la que hace la fama del libro.

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