4 razones para viajar sola

4 motivos para viajar sola. Fuente de imagen: Pixabay.
4 motivos para viajar sola. Fuente de imagen: Pixabay.
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¿Alguna vez te has dedicado 24 h íntegras a ti misma? ¿Has disfrutado solo de tu compañía más allá de ir de compras o pasar un día tranquilo en casa? Viajar sola te ofrece todas estas oportunidades y muchas más que solo se pueden descubrir cuando estás perdida en tus pensamientos en cualquier sitio remoto del mundo.

Seguro que sigues muchas cuentas en Instagram de viajes y personas que se pierden en el mundo sin mirar el reloj y parecen ser las únicas en la tierra. 

Siempre les das un «me gusta» a todas esas fotos idílicas de todos ellos, quizá más específicamente mujeres, en esos lugares que siempre has soñado visitar, y hacer como ellas: viajar sola.

Y realmente sabes que sí puedes viajar sola a esos sitios. Pero hay algo que te frena, quizá algunas preguntas como:

-No tengo con quién ir.

(Ve sola).

-No sé quién querrá ir conmigo.

(Ve sola).

-Tengo que esperar a que los demás se decidan.

(Ve sola).

-Tengo miedo.

(Déjalo en casa y ve sola).

Viajar sola no es tan peligroso como lo cuentan o lo que hayas podido escuchar, ni tampoco tan perfecto como en la mayoría de las fotos retocadas que ves. 

Pensamos que el mundo no está hecho para mujeres que viajen solas, y nos equivocamos. El mundo es más seguro de lo que vemos, sobre todo si creemos en nosotras mismas y en todo lo que podemos conseguir.

Todo es cuestión de organizarse, tener claro qué vas a hacer allá donde vayas y cómo hacer las cosas. Es decir, no te metas donde no te llaman en un país que no conoces, donde no conoces a nadie y nadie te conoce.

Ahora, dime:

¿Y alguna vez has disfrutado de tu propia y única compañía cuando has viajado? 

¿Te has dado ese gustazo de poder disponer de todo el día y las horas para ti y todo lo que te gusta? 

Si aún no has tenido la oportunidad, te animo y sobre todo, te recomiendo que lo hagas.

La primera vez que viajé sola –ahora que lo pienso, siempre me he ido sola al extranjero– fue a Irlanda. Sí, fui a trabajar. El típico verano en un país de habla inglesa para trabajar. No fui a estudiar inglés pues solo quería probar si lo que estaba haciendo en la universidad era lo mío, y solo trabajé en el bar de un hotel. 

Tenía 20 años.

No voy a negar que lloré en el aeropuerto diciéndome qué narices hacía yo allí sola y por qué me metía en esos berenjenales sin razón alguna. Pero allí me planté, en Dublín, salí del aeropuerto y me metí en el primer taxi que vi, dirección a la casa donde me alojaba.

Después de unas semanas aprendí que tenías que hacer cola para coger un taxi y seguir un orden era primordial, entonces entendí la cara que la gente ponía cuando me montaba en el primer taxi que veía.

4 razones para viajar sola. Fuente de imagen: Pixabay.
4 razones para viajar sola. Fuente de imagen: Pixabay.

Al año siguiente repetí. 

Cambié de país y me fui a estudiar a Alemania. Sí, el típico Erasmus, pero yo era la única de mi universidad y carrera allí. Estudié Filología Inglesa en Alemania, la mezcla perfecta de idiomas en un solo día, incluyendo el español que lo hablaba algunas veces con amigos y mi familia.

Unos cuantos países y viajes después, volví a las andadas. Exactamente 16 años después me embarqué en un viaje de un par de días a Múnich yo sola para disfrutar de los mercadillos de Navidad. Y a los pocos meses volví a Frankfurt durante un mes para aclarar ideas.

Obviamente he viajado más, pero no siempre sola. De todas formas conozco bien los beneficios de darte este tiempo para ti sola y quiero compartirlos contigo.

1.- Disfrutar de tiempo para ti sola

¿Cuánto haces que no disfrutas de tiempo exclusivo para ti? Si estás tardando en dar una respuesta, más vale que estés haciendo la maleta y busques destino de vacaciones.

Cuando viajas sola, estás 24 h contigo misma, todo un día (y días) para ti sola, ¿sabes la libertad que es eso? 

No tienes por qué hablar con nadie, ni decirle a nadie lo que haces, por qué lo haces o adónde vas. Tú te organizas, cambias de idea y disfrutas de la experiencia.

Pasar tiempo de calidad con una misma es superimportante porque nos estamos dedicando momentos exclusivos con nosotras y es una demostración de amor por una misma, lo cual es esencial.

Y no me digas que cuando vas de compras tú sola, ya estás pasando tiempo contigo misma. No, me refiero a darte un gustazo disfrutando de algo que te encanta como es viajar. 

Dime, ¿alguna vez has paseado por el simple hecho de disfrutar del paseo por las calles y parques de tu ciudad tú sola? Es un buen ejercicio para acostumbrarte.

2.- Hacer lo que quieras cuando quieras

Creo que el título está claro.

Imagina que estás en… ¿cuál es tu ciudad favorita? Te levantas, preparas el itinerario y te pones a pasear por la ciudad. 

Que quieres entrar en una tienda de souvenirs para comprarte el gorro típico. Lo haces. 

Ahora un helado en esta cafetería tan preciosa. Un descanso merecido.

¡Un parque! Me compro un bocadillo y me tumbo a comer. Yo lo hice en mi primer día en Dublín, qué esfuerzo me costó levantarme.

¿Que quieres pasarte todo el día sentada en un banco y ver a la gente pasar? Genial idea para conocer a las diferentes personas de esa ciudad.

Solo estás tú para decidir qué hacer en cada momento, cómo lo quieres hacer y si te apetece. Juzgarte no entra dentro del viaje, así que se ha dejado por ahí perdido.

3.- Conocerte mejor

Estar y viajar sola es la mejor oportunidad para pensar. Pensar en ti, en tu vida, en qué quieres conseguir, en cómo lo vas a hacer y qué estás haciendo en ese momento y si todo está alineado según tus valores, prioridades y personalidad.

Juzgarse sigue perdido, así que aquí tampoco está invitado.

Cuando pisas una ciudad que no conoces por primera vez, estarás aterrada, y no sabrás ni que hacer, pero siempre te tienes a ti misma para todo. 

Tu fuerza está en ti, y lo sabes. Todo lo que has conseguido hasta ahora es por tu esfuerzo y valentía

4.- Descubrir cosas sobre ti

Viajar sola te pone a prueba y siempre tienes todos los sentidos alerta. Está bien, hay que ser precavida, pero déjate llevar.

Empápate por cosas que merezcan la pena de la cultura del país, ciudad, no tengas miedo por hablar con la gente.

Abrirse y aprender te enriquece y descubrirás esas cosas ocultas sobre ti y muchas otras nuevas que ni siquiera las habías tenido en cuenta.

Cada una de las cosas que te sucedan, te harán crecer y saber más de ti y cómo reaccionar ante diferentes situaciones y la vida en sí misma.

Ahora, busca un mapa y decide cuál va ser tu próximo destino y sobre todo ¡cuéntamelo!

¡Disfruta de tu viaje!

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