Protesta en favor del aborto en Irlanda. Imagen: Pixabay.
Protesta en favor del aborto en Irlanda. Imagen: Pixabay.
Protesta en favor del aborto en Irlanda. Imagen: Pixabay.

Meses después de que se derogara la 8ª enmienda en Irlanda, las ciudadanas norirlandesas tendrán que pagar para poder abortar en el país vecino.

Irlanda del Norte es el único territorio de la región donde el aborto sigue siendo ilegal pese al sí de Irlanda a legalizar el aborto y al hecho de que el Reino Unido lleva años garantizando el aborto legal y gratuito.

Su legislación en este aspecto data de 1967 y castiga el aborto con penas de hasta prisión perpetua, aún en casos de violación, incesto o anomalías que podrían causar la muerte a la criatura o a la madre.

Mientras que el Partido Unionista Democrático se niega a modificar la ley, l@s defensor@s del derecho a elegir piden al gobierno de Londres que apoye el proyecto de ley para despenalizar el aborto en la región y que no anteponga su coalición con el PUD con respecto al brexita los derechos de la mujer.

Los grupos defensores de este derecho en la República de Irlanda consideran que, el hecho de que un país tan católico haya logrado legalizar el aborto demuestra que sí que hay voluntad de cambio.

También lo demuestra así la postura del Sinn Féin, partidario de la unión entre las dos Irlandas, que ha mostrado su apoyo tras la decisión en el referéndum que tuvo lugar el pasado verano.

Si hace unos meses eran las ciudadanas de la República de Irlanda las que tenían que viajar a Reino Unido para abortar, ahora son las norirlandesas quienes tienen que bajar a la República de Irlanda para poder ejercer este derecho. Sin embargo, el coste que este servicio (que es gratuito para las ciudadanas irlandesas) tiene para las norirlandesas marcará una nueva diferencia entre el norte y el sur de la isla.

Si bien la Ejecutiva del Servicio de Salud confirmó que cada clínica de atención primaria establecería sus propias tarifas, según el diario británico Independent, una portavoz de la Asociación irlandesa de Planificación Familiar (IFPA) afirma que los gastos quirúrgicos costarían aproximadamente 450 euros. Además, a esta cantidad habría que sumarle el coste de los escáners y de los análisis de sangre (The Irish News).

Irlanda es el último país europeo en el que se ha legalizado el aborto.

En concreto, es así desde el 1 de enero de este mismo año. No obstante, aún queda mucho por hacer para lograr que las mujeres tengan el derecho a decidir en más países. 

En otras partes del mundo, como Latinoamérica, se sigue luchando para que el sistema o la Iglesia dejen de tener peso en las decisiones de la mujer sobre su cuerpo.

Argentina, por ejemplo, está viendo cómo el número de apóstatas ha aumentado considerablemente desde que se comprobase el peso de la Iglesia en las instituciones públicas en materia de educación y salud reproductiva. Una parte de la sociedad espera que 2019 sea el año en que las mujeres argentinas tengan garantizado su derecho a decidir sobre sus cuerpos sin poner en riesgo sus vidas o su libertad.

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