Sudamérica - Cita de Douglas . Imagen: Pixabay.
Sudamérica - Cita de Douglas . Imagen: Pixabay.
Sudamérica – Mural feminista con cita de Douglas Cardinal. Imagen: Pixabay.

La situación en algunos países de Sudamérica bien nos puede recordar a la Operación Cóndor. 

Primero, el papel de la derecha venezolana, con el apoyo de EE UU en el intento de destronar a Maduro en Venezuela. 

Después, Bolsonaro ganó en Brasil con apoyo de EE UU, seguido de un golpe de Estado institucional contra el gobierno de izquierdas de Bolivia. 

Y uno de los episodios más recientes, unas revueltas en Chile donde algun@s opositor@s han acabado entre rejas y donde la policía ha respondido contraatacando de la manera más cruel: empleando la violación como arma o incluso mediante asesinatos.

En todas ellas, la mujer juega un papel indispensable, ya que representa uno de los colectivos que más se ha visto perjudicado, seguido quizá de la comunidad LGTBI.

Los feminicidios en Sudamérica no cesan. Los encarcelamientos por abortar, o incluso por sufrir un aborto, tampoco, así como también continúan las violaciones, tanto físicas como de derechos.

Brasil

El propio periodista de El País Brasil, Juan Arias, afirmó en su columna que “si nosostros, los hombres, fuéramos sinceros, deberíamos aceptar que criamos a las mujeres y a los negros en un mundo de exclusión”.

En ese mismo país, Brasil, 1206 mujeres fueron asesinadas en 2018, y la mayoría en sus casas. Solo en Sao Paulo, se produjo un aumento del 44 % con respecto a las cifras del año anterior a fecha de agosto de 2019. Brasil se planta en el puesto 5 de la lista de países con mayores cantidades de feminicidios del mundo. 

Bolivia

En Bolivia, por poner otro ejemplo, las comunidades indígenas, y en particular las mujeres, forman uno de los colectivos que más se han manifestado a favor de Evo Morales, y también es uno de los sectores más castigados tanto por la falta de acceso a la educación como por la falta de reconocimiento de la sociedad.

Hay que destacar que Morales ganó democráticamente las últimas elecciones, si bien es verdad que el mandatario amendó la ley de manera que esta le permitiría permanecer en el cargo independientemente del número de mandatos, algo que le ha reprochado la oposición.

La represión contra las mujeres indígenas en Bolivia es tal que, en recientes manifestaciones de este grupo en la ciudad de Cochabamba a favor de que Evo Morales permanezca en el poder, grupos de la oposición, llegaron a atacarles con petardos y piedras, e incluso secuestraron y agredieron a Patricia Arce, alcaldesa del municipio de Vinto, tal y como recoge el medio Telesur.

María Galindo, activista feminista y lesbiana y representante de Mujeres Creando, uno de esos colectivos que apoyó a Evo, le dijo al diario argentino Página 12 que “la machocracia no es democracia”, y razón no le falta.

La comunidad LGTBI del país, y no sin controversia, también reconoció el papel de Evo en el avance de la integración de las minorías en la sociedad. Controversia por los comentarios machistas y homófobos por parte de Evo en varias ocasiones.

Sin embargo, si él no hubiera estado en el poder, no se habría podido aprobar la Ley de Identidad de Género en 2016.

Chile

La situación que se vive en el cono sur de Sudamérica nos recuerda demasiado a los ataques a la población opositora en tiempos de Pinochet, por su crueldad y por su naturaleza.

Así, lo que empezó con manifestaciones pacíficas para pedir mejoras sociales devino una verdadera batalla campal en la que las fuerzas del orden tenían la batuta por el mango. 

Tal es la situación que organizaciones como Human Rights Watch tuvieron que denunciar los abusos de la gendarmería e instaron a las autoridades chilenas a actuar, ante lo que el gobierno ya ha pedido explicaciones y anunciado medidas. 

Entre dichos abusos podemos destacar la detención de más de 2000 personas, entre ellas niñ@s, violencia física contra l@s detenid@s, abusos y violaciones a mujeres, hombres y adolescentes por parte de la gendarmeria y de grupos militares y vejaciones (ya que se obligó a vari@s detenid@s a desnudarse y hacer sentadillas en las comisarías, algo que está prohibido desde el pasado mes de marzo).

También la comunidad LGBTI en este país se ha visto afectada por los ataques por parte de las fuerzas del orden, y aunque representantes de estos grupos afirman que esto no es nuevo y que ya pasaba anteriormente, ahora ha empeorado.

Asimismo, se denuncian desapariciones, amenazas, disparos con gases lacrimógenos y escopetas antidisturbios, entre otras herramientas, (por lo que se estima que 16 personas han perdido la visión total o parcialmente desde que empezasen las manifestaciones), independientemente de si estas personas habían actuado o no de forma violenta.

Por si esto no fuera suficiente, se estima que 23 personas perdieron su vida debido a la desmesurada actuación de las fuerzas del orden chilenas. Entre estas, podemos destacar el caso de una mimo que fue violada y ahorcada.

Las manifestaciones feministas en toda Sudamérica se han centrado durante décadas en los derechos de la mujer, criadas en el seno de sociedades extremadamente machistas y con una influencia fuerte de la cristiandad, en la denuncia de las desapariciones forzadas y los asesinatos de disidentes polític@s, las denuncias de los feminicidios en países como México o la legalización (y despenalización en muchos casos) del aborto. 

Las que tuvieron lugar en Chile, y que surgieron en 2018, se han hecho un eco en los medios masivos de comunicación y han salido a manifestarse de manera pacífica con canciones como “El violador eres tú”, donde se habla de un sistema patriarcal con una colaboración directa e indirecta del Estado y de las fuerzas del orden en la violación sistemática de las mujeres y sus derechos.

«El violador eres tú», canción creada para protestar contra los feminicidios y las violaciones en Sudamérica y en todo el mundo. Fuente: Resumen TV.

One thought on “La Sudamérica de 2019 tiene rostro de mujer”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.