Entrevistas: ¿Quién es Ulises Novo?

Portadas de las novelas de Ulises Novo. Imagen cedida por el autor.
Portadas de las novelas de Ulises Novo. Imagen cedida por el autor.
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El escritor que os presentamos hoy es un misterioso hombre que, tras su seudónimo de Ulises Novo, deja fascinado a todo aquel que se adentra en sus obras. Dicho esto, os invito a conocer un poco más al hombre público.

En alguna ocasión, en nuestras conversaciones, me has comentado que no quieres salir del anonimato por cuestiones personales y laborales, pero dime, ¿qué nos permites descubrir de Ulises Novo?

Ulises Novo es el pseudónimo de un escritor con proyección desde hace varios años y que realiza labores de crítica de arte en numerosos medios digitales. Me dedico a la docencia y soy doctor en literatura y antropología. Conferencias, talleres y artículos científicos forman parte de mi vida cultural y profesional, pero Ulises Novo no es otra cosa que una máscara de mi lado más morboso y erótico y que, por razones profesionales y laborales, no puedo sacar a la luz, tal y como me gustaría.

¿Desde cuando hay en ti esta pasión por la escritura?

Desde que comprobé que necesitaba escribir para hacer más soportable mi existencia. La escritura es una forma de evadirme y de asumir que, en ocasiones, en esta vida, también juegas a ser un perdedor.

Creo que todas o casi todas las obras que has escrito son de género erótico. ¿Por qué decidiste escribir este género y no otro?

No, la mayoría son thrillers psicológicos con una fuerte carga de perversión erótica. Ahora he empezado a escribir género erótico. Tengo publicada Amor que hiere, inspirada en varias lecturas y en la película Último tango en París, de Bertolucci. En unos días aparecerá publicada Placeres ocultos, otra novela de carácter erótico, y espero seguir en esa línea todo este año. 

Mira, no te voy a engañar: me gusta mucho el sexo, muchísimo, y he descubierto que me siento muy cómodo al escribir sobre encuentros y desencuentros pasionales y lascivos entre personajes. 

Tengo la sensación de que, cuando me pongo a escribir un relato erótico y pienso en el efecto que producirá en las lectoras, es como echar un polvo con estilo, sensibilidad y pulcritud, sin dejar de susurrar al oído: “quiero otra vida contigo”.

¿También te gusta leer novela erótica o eres más de leer otros géneros?

Generalmente leo algunos libros de erótica que pueden interesarme, como algunas novelas de Anny Peterson o Rose Gate. No obstante, por lo general prefiero el ensayo, la filosofía, la novela del siglo XIX y la poesía. Encuentro mucha inspiración y sensibilidad en estos géneros que puedo luego trasladar a la novela erótica y al thriller. Las novelas de Lauren o Keeland no me han defraudado hasta ahora y trato de seguir sus publicaciones.

¿Escribe Ulises Novo solo para el público femenino o también los hombres leen erótica aunque les cueste mucho más reconocerlo?

Escribo pensando en mujeres porque me excita y porque son las lectoras las personas más generosas que he conocido en el ámbito literario. Los hombres pueden leer mis libros y lo pasarían genial también pero, por lo general, quienes se acercan a mis textos son mujeres de todas las edades, y eso me anima mucho en mi trabajo como escritor en digital. 

Sin embargo, tienes que darte cuenta que quien escribe es un hombre y los hombres tenemos una visión del sexo y del erotismo diferente a la de la mujer y quizá sea eso lo que atrae a mis lectoras. 

¿Cómo piensa un hombre sobre el sexo y el amor? ¿Cómo piensa además un escritor sin tabúes? No dejo de darle una importancia más que notable a la sensualidad como una forma de embaucar y seducir para luego disfrutar de la belleza de un cuerpo. El cuerpo de la mujer es versátil, único, lleno de matices, con muchas posibilidades para recrearte en la descripción literaria del placer.

¿Crees que aún es un poco tabú la erótica leída para los hombres por el qué dirán?

El hombre es un imbécil por naturaleza. me refiero a “imbécil” a su acepción en latín que significaba “sin báculo” o “sin ayuda”. Somos poco humildes, demasiado previsibles y convencionales y no aceptamos nuestras debilidades. 

Por esa razón existe la novela romántica y erótica. Los hombres nunca estamos a la altura de las expectativas de una mujer, que es mucho más sensible, pragmática e inteligente que un hombre. La mujer es quien permite la supervivencia de la especie, y por esa razón también viven más, aman más y follan mejor que un hombre. 

La mujer sueña, escribe, lee e idealiza. Los hombres viven en el tabú porque temen demostrar sus sentimientos e insinuar que son vulnerables. Los hombres vivimos siempre cargados de complejos porque la sociedad patriarcal nos ha enseñado a sobrevivir con la fuerza exclusivamente.

A la hora de escribir, ¿escribes para ti o para el lector? 

En el caso de las novelas eróticas, cuando me siento a escribir quiero echar un polvo con aquella mujer que describo en el relato. Procuro cuidar mucho el lenguaje y me recreo poéticamente en las descripciones, algo que me diferencia del resto de autores y autoras. Escribir es follar, pero follar es acariciar, rozarte, estimular, mirar a los ojos, desnudar con palabras.

Personalmente, las portadas de la saga Voy a matar a tu oso de peluche me parecen excitantes por su parte inocente, su parte sensual y la pa parte peligrosa que contienen. 

¿Cuál de todas sus portadas le hace sentir más orgulloso a Ulises Novo?

Sin duda, le debo mucho a la escritora Anny Peterson. fue quien me animó y me ayuda con las maquetaciones. Sin ella no existiría Ulises Novo. Todas las portadas que hace ella me fascinan, pero si tuviera que quedarme con una, me quedaría con la de mi thriller explosivo y reaccionario Voy a matar a tu oso de peluche, que fue una de las mejores novelas valoradas hace años por Amazon por su carácter innovador y rompedor.

A la hora de elegir las portadas, ¿tú expones y otros crean o tienes claro lo que quieres ver en cada una de ellas?

Es un trabajo conjunto entre Anny y yo. Ella me conoce bien y yo le facilito los materiales y las estrategias. Al conocer mi escritura y mis perversiones, sabe cómo tiene que crearla y yo no doy problemas en ese aspecto. Me excita y me fascina que ella contribuya a darle forma al mundo literario de Ulises Novo con sus propias ideas.

¿Por qué crees que el 90 % de las novelas eróticas están escrita por mujeres?

Porque sencillamente las mujeres son sensibles, inteligentes y siempre ganan a los hombres en la cama. A las mujeres les fascina la seducción, el erotismo, el lenguaje, la poesía, la sutilidad.

Que un hombre sea un empotrador es importante, como declaró una vez Megan Maxwell, pero la mujer trasciende eso y las escritoras utilizan la imaginación y la literatura para estimular lo que sus cuerpos ya saben hacer. 

Nada en una mujer es previsible, y el erotismo es poder, siempre es poder. Quizá, en esa literatura escrita por mujeres, reside aquello que los hombres nunca le ofreceremos.

Por pudor, por inútiles, por vergonzosos, por débiles, por educación o porque tememos fracasar.  Para fracasar hay que ser humilde, y siento que, por desgracia, los hombres adolecen de humildad pese a los notables cambios legislativos y educativos que se están dando.

¿Cree Ulises Novo que también es aún tabú, como decíamos antes, para los escritores hombres?

Por supuesto, porque el hombre pertenece a una sociedad patriarcal donde los roles femeninos y masculinos estaban perfectamente diferenciados. La erótica es un rol femenino, y el escritor teme ejecutar acciones propias de un matriarcado atávico. Se lleva en los genes y en nuestra cultura. 

No obstante, eso no significa que no seamos ya un número importante de escritores los que nos atrevemos con la erótica. Quizá, como aseguraba la escritora Virginia Woolf, detrás de muchos nombres masculinos también hay nombres de mujeres que todavía no se atreven a mostrarse públicamente. 

Yo utilizo un pseudónimo para ponerme a salvo de las represalias sociales y laborales que significa escribir erótica siendo hombre. Sin embargo, como me encanta la literatura y el sexo, no pienso renunciar a este placer profundo y sutil.

¿De qué libro ya publicado te gustaría haber sido el autor? 

Sin duda, me habría gustado escribir algunos de Dostoievski como Crimen y castigo, un análisis social de la Rusia zarista a través de un asesino en serie. Me habría gustado escribir, por ejemplo, Al faro, de Virginia Woolf, o El amante, de Marguerite Duras. La sensibilidad en el manejo del lenguaje para describir el afecto mezclado con el paisaje y la propia escritura hacen a estas escritoras irrepetibles.

¿Estás leyendo algún libro en estos momentos? 

Leo varios al mismo tiempo, pues combino narrativa, poesía y ensayo. Voy a publicar con mi verdadero nombre unos ensayos sobre cine, y ahora estoy leyendo mucho sobre el análisis fílmico.

Quiero hacer un estudio sobre la poesía de la escritora americana Anne Sexton para dentro de unos meses, así que por las noches estoy devorando sus poemas y cartas.

Elige una de tus novelas para llevar al cine. ¿Cuál sería? 

Sin duda, el thriller Voy a matar a tu oso de peluche porque lo pensé en clave cinematográfica. Muchos críticos que reseñaron esa novela, que fue mi debut como Ulises Novo, sostenían que Tarantino debía hacerse con la novela para rodarla. El cine, la música y el mundo del videoclip aparecen en todas mis novelas. No diferencio entre lenguaje e imágenes. Desde mi punto de vista, son el mismo acto de comunicación.

Ahora le toca a Ulises Novo elegir a los actores. Dime por qué esos y no otros. 

Pensando en la anterior novela, necesitaría a una actriz con talento y descaro y con un par de buenas tetas. Perdona si suena soez u obsceno, pero remito a tu pregunta.

Sofía Vergara o  Alexandra Daddario lo harían de puta madre. Y si me preguntas por un actor, necesitamos a un tipo rudo pero noble y con hombros anchos. Clive Owen o Chris Hemsworth podrían seguir el patrón del detective de esta saga.

¿Qué es lo mejor que te ha pasado desde que eres escritor y lo peor que has vivido en el intento de darte a conocer a los lectores?

En Amazon ha sido todo positivo. Afortunadamente no necesito escribir para sobrevivir, pues tengo un buen sueldo en mi trabajo, así que me dedico a escribir, a publicar, a hablar con las lectoras, a darles los buenos días con la foto de un modelo de infarto y a conversar, en ocasiones, con Anny Peterson o con Rose Gate a través de Amazon y de las redes. 

Hago promociones, no más allá del típico spam y, de vez en cuando, respondo a entrevistas como la tuya. Pero mi trabajo, mis conferencias, mis artículos, el ejercicio, la lectura y, claro está, el sexo, no me permiten involucrarme más en las redes sociales o en ferias de libros, ni en lecturas conjuntas. 

Me encantaría hacerlo, pero estoy limitado por cuestiones de tiempo. Es admirable el trabajo que hacen las escritoras de este género para defender sus novelas y llegar al máximo número de lectores.

Siento envidia sana por la ilusión que le ponen y por su entrega a cada obra que publican. Evito entrar en polémicas, porque las polémicas y las envidias me aburren soberanamente y me hacen perder el tiempo y, en mi caso, el tiempo es muy valioso.

¿Crees que los escritores que autopublican sus obras tienen las mismas oportunidades que los que tienen el respaldo de una editorial?

Como escritor, docente y crítico profesional, tengo que manifestar que, desde hace unos años, el mundo editorial ha cambiado por completo. Las plataformas digitales le han ganado la partida a las editoriales tradicionales. Si tienes un número importante de lectores en digital, no merece la pena el respaldo de una editorial. Mi experiencia y la de muchos colegas así lo ratifican. Salvo que seas un best seller como Dolores Redondo o Megan Maxwell, no te merece la pena lamentarte por no haber conseguido el respaldo de una editorial. 

Si eres un escritor de verdad no puedes pretender que tu prioridad sea ganar dinero. Tu prioridad es aprender, disfrutar del arte y escribir para ser leído. Si consideras que la escritura es exclusivamente un negocio, prepárate a sufrir, así que, para mí, el respaldo de una editorial es secundario después de estos años. Me interesa el respaldo de las lectoras.

¿Qué tipo de publicidad cree Ulises Novo que es más efectiva: el boca a boca, las redes sociales, la publicidad escrita…?

Es muy importante el conjunto de diversas estrategias, pero aquí intervienen muchos factores, entre los que yo destaco la trayectoria profesional. 

Es imprescindible buscar formas de hacer publicidad, de ser visible, pero no puedes convertir tu tiempo para escribir en un tiempo para el marketing. Escribe, lee, mejora y vuelve a escribir. Publica varios libros y hazte con una trayectoria. 

Ganar lectores poco a poco y estar atentos a ellos es muy efectivo, desde mi punto de vista, pero piensa, sobre todo, en tu trayectoria, en la nobleza de tu oficio, en el tiempo que inviertes haciendo feliz a tu público, aunque sea un pequeño círculo. Por mi condición laboral y el poco tiempo del que dispongo, no puedo pensar en estrategias de marketing ambiciosas y tampoco lo pretendo.

¿Cuál es tu lugar preferido para escribir?

Suelo escribir en un cuaderno los primeros borradores y luego lo hago en mi discreto despacho. Me encanta escribir también en cafeterías, con mis auriculares, escuchando sesiones de jazz. Que no falte  jamás el café y la música de jazz. Soy anárquico con los horarios. Puedo escribir a mediodía o por la madrugada, pero, después de todos estos años, los lugares son para mí secundarios. Mi lugar es la historia y sus personajes.

¿Escribe Ulises Novo en soledad y completo silencio o todo lo contrario?

Tengo una gran capacidad para aislarme y no me molesta el ruido. A veces lo necesito. El silencio prolongado me perjudica. Necesito la música, mis emisoras de radio inglesas y alemanas de fondo, o los informativos. 

Me gusta sentirme inspirado por el trasfondo de estímulos, voces y melodías. De hecho, la mayor parte de mis historias suceden en ciudades grandes como Londres, Madrid o Nueva York. Soy muy urbanita, así que el silencio es más enemigo que cómplice.

¿Qué quieres llegar a transmitir con tus novelas?

Sexo, sexo del bueno, provocación, transgresión, y que los lectores no me olviden, ya sea para bien o para mal. 

Quiero transmitir lo que no hacen otros. Rozar los límites, sentir que el lector o la lectora se excita conmigo, que se moja, que se le acelera el corazón, que tiene una erección, que suda, que sufre y que, después de leerme, solo pueda decir: “¡Joder, este tío escribe como si estuviera echando un polvo dentro de una montaña rusa!”

Y para terminar, cuéntame un sueño por alcanzar como autor.

Conocerte en persona, invitarte a un café, firmarte un libro y dejar que me entrevistes de nuevo. ¿Te parece bien?

Bueno, pues cuando vengas a Pontevedra negociamos ese café.

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