Entrevistas 2020: José Losada

José Losada nos presenta su colección de novelas. Imagen cedida por el autor.
José Losada nos presenta su colección de novelas. Imagen cedida por el autor.
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José Losada compagina su trabajo como enfermero en salud mental con el de escritor. Además, su libro El diario de un fracasado cuenta la historia de un niño que nace diferente, motivo por el que se siente incomprendido. El libro es, por lo tanto, una herramienta estupenda para aprender a no juzgar y a ponernos en los zapatos de otras personas.

¿Quién se esconde tras José Losada?

En primer lugar, Eva, darte las gracias por pensar en mí y darme la oportunidad de realizar esta maravillosa entrevista. 

Soy un auxiliar de enfermería en salud mental de treinta y tres años de edad. Actualmente estoy sin trabajo, pero siempre buscando un hueco para seguir estudiando la mente humana, que es una de mis grandes pasiones. 

Para la red, unos cuantos seguidores y varios grupos de compañeros y amigos de esta pasión, soy un autor de novelas de terror y, como bien has dicho, El diario de un fracasado es el título que quizá más suene de entre mis cuatro obras publicadas. 

Como he comentado en la presentación, tu libro es duro. Háblanos de él.

El diario de un fracasado cuenta la vida de Iván, sobre todo su infancia, por lo que la mayor parte de la novela se centra en relatar el día a día de un infante de entre cuatro, seis y ocho años, que nace con mezcla de hormonas masculinas y femeninas. 

Tiene senos siendo varón, y genitales propios de neonato, no de un niño. Esto le convierte en la burla del colegio, y aunque en el inicio de la historia explico cómo pierde a su progenitor, y en qué condiciones ocurre, el acoso escolar es su verdadero calvario porque empieza a darse cuenta que es diferente a los demás niños. 

Iván es un niño especial, un angelito tierno que busca amor y cariño allá donde va, pero recibe justo lo contrario. Hay pesadillas, sueños premonitorios, agresiones… Es una novela dura, cruel. Como la vida misma.    

No tuviste una infancia fácil tampoco. ¿Te costó exteriorizar esos sentimientos y plasmarlos en el libro?

El diario de un fracasado ha tenido varias versiones porque lo empecé a escribir con doce años, entonces no puedo decir exactamente cómo lo viví aquellos primeros años, solo sé que necesitaba desahogarme con alguien, y el papel nunca reprocha. Era un niño con la necesidad de comunicarse, la hoja de papel era mi consuelo y el bolígrafo mi mejor amigo. 

El manuscrito final sí lo recuerdo, más que nada porque es el que puede leerse y he releído dos veces desde que vio la luz. No duele, pero creo que jamás me resultará agradable de leer.

Prefiero La maldición del 3 de octubre, ya que, a pesar de contener partes verídicas de Iván y, que aún considero más duras que lo que puede leerse en El diario de un fracasado, ya es una segunda parte de ficción, y escrita a mi gusto.   

¿Opina José Losada que la gente sigue siendo tan cruel como hace unos años con las personas que no cumplen con los supuestos estereotipos actuales?

Pienso que ahora es peor. Cualquier niño de hoy en día que mire una pantalla, sea del tipo que sea, verá beldad y cuerpos perfectos: en los informativos, en las series, en las películas, en los concursos.

En el siglo XXI, la imagen es el todo, y creo que exceptuando concursos de belleza, no debería ser así. Es un tema muy amplio, pero si lo centro en la literatura (por poner un ejemplo cercano a mí), no tiene nada que ver la cara ni el cuerpo del escritor o escritora para escribir historias, ¿cierto? Pues parece que ser guapo o guapa vende más que el interior del libro. Como en todo, no siempre es así ni tiene que serlo, pero sí en un alto porcentaje. 

Un niño hace lo que ve, y se comporta y tal y como lo acostumbran. Si desde bien pequeño ve que todo el mundo tiene defectos, que las personas somos feas y guapas por igual, altas y bajas, etc, etc, y no hay un solo físico para todo el mundo, encontrarse con un defecto en otro niño pasará desapercibido. 

Esto respecto al acoso escolar referente al cuerpo, luego intervienen otros factores que, como bien he dicho al principio, van en aumento. A veces no sé si informar sobre ello ayuda o empeora, de verdad lo pienso.  

¿Qué crees que debería pasar para que la sociedad no siguiera discriminando a nadie?

Eso está en la propia persona, y cada uno ser consecuente y responsable de sus actos. En niños es difícil, y mucho más en adolescentes. Los padres tienen tanta culpa como ninguna al mismo tiempo. 

No veo solución, como no la veo en cualquier tipo de maltrato, sea a la persona que sea. La violencia, por desgracia, no tiene fin. El mundo se disparó hace tiempo y aún no ha terminado de explotar. Cualquier novelista de terror no tiene nada que hacer contra eso: la realidad da más miedo. 

José Losada tiene otro libro en el mercado, el primero que editó, titulado Al borde de la locura. ¿Qué nos podemos encontrar en ese primer libro?

Son varios relatos unidos por una misma historia. Un joven decide poner punto final a su vida en la vía del tren, y un hombre, afanado en que recapacite y cambie de opinión, le lee historias tan duras como la vida misma. 

El fin es que se dé cuenta que todo el mundo tiene problemas, y que no queda otra que afrontarlos. 

¿También está basada en vivencias personales? 

Varios relatos, no todos.

¿Le ha resultado igual de duro a José Losada escribir las dos novelas? 

Suele resultar más duro para el lector. Escribirlo es como una herida recién abierta: en caliente no duele. Me doy cuenta de lo que he escrito cuando lo reviso, mientras tanto, no. 

Al borde de la locura tiene muchos años, muchos pero que muchos años. Es una mezcla de media vida, y se nota en la forma de escribir; El diario de un fracasado es la vida entera, varias versiones en diecisiete años y un dolor que perdura. 

José Losada tenía pendiente de publicar el libro Año de terror, ¿cómo lo llevas?

Así es, y va pasando el tiempo y no llega la hora. Cada relato de ese libro necesita revisión, y ahora mismo no puedo dedicarle tiempo. De todas formas, si hoy en día ya es un suplicio poder vender una novela, lograrlo con un libro de relatos es todo un triunfo. 

Esa clase de circunstancias disminuyen las ganas de presentar obra nueva. El mundo de la literatura necesita un cambio. Quizá el error está en que todos los autores y autoras soñamos con llegar al final del camino, pero es muy difícil terminarlo sin posibilidad de empezar a caminar por él.  

También escribes relatos de terror en tu blog personal. ¿Los publicarás en papel?

Parte de ellos forman Año de terror. Alguno ya lo publiqué en Al borde de la locura.

En el blog no he vuelto a publicar ninguno más. Hace años que no escribo relatos, solo novelas, y a tiempo muy reducido. 

Una persona como tú, ¿qué suele leer?

Un poco de todo. Escribo terror, pero desde siempre me han encantado las historias donde se habla de amor, amistad, donde todo es perfecto y maravilloso: ficción que debería ser pura realidad. 

¿Quién es el autor preferido de José Losada?

No tengo. Son más importantes las historias que los nombres, aunque se tiene la mala costumbre de valorar justo lo contrario. No conozco a nadie que lo haga todo bien sin equivocarse, y en la literatura ocurre exactamente lo mismo. 

Hay escritores y escritoras de fábula, de todas las edades y géneros, pero eso no significa que todo lo que saquen sea bueno obligatoriamente. Hay obras desconocidas que merece la pena leer. Prefiero una de esas que me lo diga todo, a un nombre que me sé de memoria, me dijo mucho y cada vez me dice menos. 

Soy de todos porque todo el mundo tiene derecho a entretener con sus historias, solo necesita que le dediquen tiempo.

¿Qué libro ocupa actualmente tus lecturas?

Estoy releyendo una antología recién salida del horno del grupo Almas y Letras: Donde se encuentran las almas. 

¿Existe algún libro que consideres imprescindible y de lectura obligada? 

No. El lector es libre de elegir su lectura. La obra que a uno le encanta y considera esencial, otro la detesta, y los dos tienen su verdad, solo les diferencia el gusto. 

No sé cómo funcionan todos los centros educativos, pero alguno que conozco, todos los años, al llegar a cierto curso, obligan a sus alumnos a leer alguna obra, y no cualquiera, sino alguna de las que consideran más importantes. 

Es un error desde mi punto de vista, porque con eso no hacen sino que el alumno o alumna deteste la lectura. La educación es obligatoria, pero la lectura no. 

Leer es sano; leer no causa daño alguno siempre y cuando la persona se sienta a gusto con lo que está leyendo, por ello, como todo en la vida, se necesita libertad de elección. Cada persona es libre de elegir su lectura. 

¿Estás escribiendo un libro nuevo en estos momentos?

No, estoy viviendo una situación delicada y me es imposible escribir. Intento sacar ratos cortos para tomar apuntes o corregir algo, pero mi cabeza no está centrada. Ahora hago esta entrevista lo más rápido posible, y juro que no he escrito nada desde hace meses. 

¿En qué momento del día le gusta escribir más a José Losada?

Siempre he escrito por la noche, solo que ahora tengo un nuevo horario y, cuando pueda retomar la escritura, tendré que adaptarme a la luz del día. 

¿Tienes alguna manía especial a la hora de hacerlo?

Parezco una persona maniática, pero luego me conformo con poco. He escrito en lugares diferentes y nunca he tenido problema (que recuerde).

¿Qué lección le gustaría a José Losada que aprendieran los lectores de tus libros?

Intento que se pongan en la piel de los personajes (como todo autor o autora), y que sean los protagonistas por el tiempo que les dure la lectura. Mis novelas van cargadas de mensajes hacia la sociedad, no hacia el lector. 

Me encantaría absorber el sufrimiento humano y que desapareciese para siempre, pero también me gustaría mucho acariciar la Luna con ambas manos, jugar con las estrellas y tener la posibilidad de detener el tiempo, retroceder y cambiar lo que no me gusta. 

Todo lo que he dicho es imposible, solo son sueños e ilusiones, así que ante esta impotencia, no deseo más que la aprobación de las personas que decidan leerme. Encantado de gustarles, y si no les gusta lo que escribo, tendré que trabajarlo más. 

La persona más importante es la que tiene el libro en sus manos, y la que tiene la razón, como el cliente; el creador o creadora de la historia es un proyecto que va puliéndose.         

Y para terminar, cuéntanos tus sueños como escritor.

Lo único que pido, y lo he dicho en varias entrevistas, es la oportunidad de la que he hablado. Pido una oportunidad para que mis compañeros y yo podamos caminar por este mundo. Eso, y dar las gracias, siempre, a cada persona que comparte su tiempo con mis historias. 

Muchas gracias, Eva. Un abrazo para ti, y otro muy fuerte para las lectoras y lectores del blog. 

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2 respuestas

  1. La veo y leo ahora porque acabo de regresar a las redes, pero os estoy eternamente agradecido. Espero que le sea de agrado a los lectores, y enviaros un abrazo grande.

    1. Hola, José:

      Acabamos de ver tu comentario y les ha encantado. Muchísimas gracias a ti por tu tiempo y por tu determinación 🙂 Un abrazo digital muy grande.

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