Entrevistas 2020: ¡Deja que Fran García te enamore!

¡Conoce mejor a Fran García y su novela! - Imagen cedida por el autor.
¡Conoce mejor a Fran García y su novela! – Imagen cedida por el autor.

El invitado especial de hoy se llama Fran García y es un joven escritor de 31 años nacido en Albacete. Tiene a sus espaldas una vida algo intensa, y vamos a conocer un poco más de él, por dentro y por fuera de las páginas de su sensual y apetecible libro. 

Pero antes de nada quiero agradecerle que accediera a realizar esta entrevista. De verdad, muchas gracias. 

Como tú dices, trabajas de panadero por obligación y te gustaría, sin duda, volver a trabajar como cuidador de personas mayores. Cuéntame qué es lo que te aporta el cuidar a abuelos, que es lo que más te llena el alma. 

Lo primero, muchas gracias por invitarme a esta entrevista. Es un auténtico placer. Para contestar bien, he de decir que en la residencia en la que he estado no hay solo ancianos, sino también personas con ciertos problemas mentales, aunque para el caso que nos trae es algo muy parecido. Al principio entré por entrar, ni siquiera era el sector al que me dedicaba, pero una vez estás en la residencia notas la calidad y necesidad de este tipo de personas.  Explicado esto, es bastante fácil contestar. El trabajo consiste en hacer más fácil el día a día a estas personas que claramente no pueden valerse por ellas solas, y ellos, por regla general, te devuelven cariño.

¿Consigues no cogerles cariño, o es algo verdaderamente inevitable? 

Depende. En la residencia pequeña es casi imposible. Lo más fácil es deshumanizar, pero en la práctica es bastante difícil. Para que os hagáis una idea, de todos los mayores con los que traté en mi estancia allí (que duró 1 año aproximadamente) ya no queda ninguno, y eso apena.

La novela de Fran García, Bizcocho para adultos, amanecer dulce trata sobre la dueña de una panadería/pastelería. Aunque no eligió su profesión porque se dedica a eso actualmente, sino por hacer un guiño al sueño de su pareja, que es llegar a tener la suya propia. ¿Cuánto de tu pareja y de ti hay escondido en la novela?

Ésta es una pregunta maravillosa y que me suelen hacer mucho. Pekarnya (la panadería/pastelería) es el establecimiento de los sueños de mi pareja, pero ella no es Natasha (la protagonista del libro), aunque sí tiene algunas cosas. Lo mismo pasa con Héctor, que tiene una gran parte de mi carácter, pero claro, no soy yo, a pesar de que sí somos igual de golfos. Está claro que, en cada personaje que creamos, dejamos un algo nuestro, sea lo que sea.

Natasha es la protagonista de tu novela. Como hombre, ¿le ha resultado difícil a Fran García escribir desde el punto de vista de una mujer?

Sinceramente, ha sido de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida. Todo cambia: la forma de ver el mundo, la forma social, el sexo… Claro, ¿cómo hacerlo bien sin caer en los tópicos ni ser vulgar? Desde mi punto de vista, creo que lo he hecho bien y ha cambiado mi forma de comprender al género femenino. Las cosas no son tan fáciles como las vemos.

Antes has dicho que en lo que más te pareces a Héctor, el protagonista masculino, es en que los dos sois bastante golfos. ¿Ha ayudado esa faceta a escribir todas esas escenas tan intensas? 

Jajaja, como le dije a otra persona, soy un golfo educado. Si me ha ayudado mucho o si me han sido fáciles de imaginar o vivir, eso nunca lo sabréis. Pero sí, me ha sido bastante fácil porque me es bastante fácil hablar de ese tema tan tabú como es el sexo. Además, hay que documentarse para poder hacer las cosas bien.

¿Y tu documentación ha sido práctica, teórica o ambas?

Aham… He tenido que preguntar y curiosear mucho y…. ¿Quién sabe? Os dejo imaginar.

¿Podría Fran García contarnos, sin desvelar detalles importantes, de qué trata la novela? 

Claro. Imaginad que estáis un poco deprimidos, todos hemos tenido rupturas o malos momentos. Ahora imaginad que tenéis una empresa en la que buscas un perfil de trabajador claro. Con todo eso imaginado ahora imaginad que de golpe aparece alguien en vuestra vida que con nada hace un clic y todo se da la vuelta. 

Pues eso es justo lo que le pasa a Natasha, que todo se da la vuelta y pasa a tener un empleado bastante golfo que le cambia todo. Pero claro, las cosas nunca son tan fáciles, y menos en los temas relacionados con el sexo.

Fran García ha confesado que él es su mayor crítico, pero estoy segura de que su pareja mima mucho más lo que escribe. ¿Ha sido ella tu lectora cero o no dejaste que leyera nada hasta que estuvo terminado todo? 

Al revés, me atiza. Y de hecho la he tenido fastidiada. La idea de la novela es que fuera para ella, es su regalo. Antes no leía casi, pero se enganchó a Megan Maxwell y decidí escribirle esta historia. Después, le dejé leer el principio y prácticamente hasta el segundo borrador no le dejé leer nada, así que iba buscando mis libretas o mi ordenador, todo ello misteriosamente claro.

¿Tu familia ha sido siempre tu mayor apoyo en la aventura de ser escritor?

En parte sí, pero en la tradición española existe eso de… Pero tú trabaja por si acaso. Pero he de reconocer que tengo mucho apoyo.

A veces, las críticas son buenas y a veces son duras. ¿Se puede aprender de todas o alguna se clava y se queda siempre ahí? 

Si no eres capaz de recibir críticas, cambia de oficio porque estás jodido. Claramente habrá a gente que le guste y a gente la que no, pero siempre hay una razón, y si la crítica es educada es siempre constructiva.

Escribes casi desde que tienes uso de razón. ¿Guardas aún todo lo que escribiste de pequeño?

Por desgracia, no. Empecé con un ordenador intel de los 80 y ese ordenador creo que ya no existe. 

Si es que sí, ¿ha pensado Fran García alguna vez en publicarlo en forma de relatos para niños?

De esa fase no, pero sí tengo cosas de cuando tenía entre 13 y 16 años. Escribía rol e historias relacionadas para ese mundo. Mi pareja, años después, descubrió esos cuadernos y, al leerlos, me preguntó si acabaría la historia. No la acabé, pero sí empecé esta novela ese mismo día.

En estos momentos, estás centrado en la continuación de tu primera novela y con dos proyectos muy dispares, uno de fantasía pura y otro de “fantasía histórica extraña”, como tú mismo defines. ¿Qué verá la luz antes?

Por mi bien, la segunda parte. Me han amenazado ya cariñosamente por hacer esperar tanto para la segunda parte, pero con tan poco tiempo se hace bastante difícil ir rápido, y ya se sabe que si se corre mucho es fácil fallar. Cuando termine con esta no sé lo que pasará. Las dos me gustan mucho y están planificadas, pero me gustan tanto que no sabría elegir. Luego, entre medias, hay relatos  cortos y otras cosas que van por el medio.

A causa de una enfermedad que le diagnosticaron tarde en la infancia, Fran García pasó mucho tiempo en casa y ahí empezó su afición por la lectura. ¿Qué tipo de libros leías por aquel entonces?

Multitud de cómics, cuentos, etc. Pero se puede decir que empecé con Manolito Gafotas y El club de los 5. Aunque el salto fue rápido y Tolkien me secuestró. Tras eso, la fantasía fue mi género preferido. La casa del libro tiene mucha culpa de esto…

¿Recuerdas cuál fue el primer libro que leíste?

Perfectamente. Los tres cerditos, aunque claro cuando eres muy niño también los vas inventando, y esos no los cuento. Según mi madre fui muy precoz. Después, han habido muchos libros que podemos considerar los primeros de una época. El Hobbit marcó mi adolescencia, y Drácula mi época de adulto.

¿Qué libro estás leyendo actualmente?

PannaCotta, de Andrea Acosta, una novela romántica/erótica bastante interesante.

¿Tienes un género preferido o eres multi-género?

Multi-género. Siempre he pensado que hay un momento para cada género. Al principio fue la fantasía, después la novela histórica, he leído bastante de romántica y algo de negra. La ciencia ficción no es lo que más me atrae, pero también he tenido mis ratos con ella.

A la hora de escribir, ¿cree Fran García que es difícil transmitir emoción al lector?

Es dificilísimo, especialmente para las escenas picantes. ¿Qué es lo más apropiado? ¿Eres muy específico? ¿Dejas mucho entre líneas? ¿O totalmente detallado? Yo soy de los que piensan que es mejor dejar que los lectores llenen los huecos.

¿Qué ingredientes consideras indispensables para que el libro atrape al lector? 

Sinceramente, las pausas tras los capítulos. Utilizar la mecánica de las series de televisión ayuda mucho a que los lectores se enganche. Puede que tu obra no sea una maravilla, pero si deja el gusanillo, solo por curiosidad suelen terminar. Por otro lado, una trama compleja, pero sin pasarse, y personajes cercanos que casi todos podamos imaginarlos. Y con respecto a la trama, la trataría como un puzzle. Si es demasiado sencilla, aburre rápido pero si es muy complicada acaba frustrando y se deja.

¿Alguna vez te has visto reflejado en el personaje del libro que leías?

Muchísimas veces. Prácticamente en cada lectura siempre hay algún personaje que te recuerda a ti mismo o a alguien cercano. Luego está lo de imaginar que eres personaje. ¿Quién no querría ser Daenerys? ¿O Aragorn? (Por cierto, uno de cada género, muy famosos).

¿La primera novela es la más difícil para un escritor?

Es muy difícil, pero puede que no sea la más complicada. A partir de ella, cambia tu experiencia y tu crítica, pero también cambia tu exigencia y la complicación de las tramas. Luego están los locos como yo que, para su primera vez, empiezan cambiando de sexo y con un género con el que no me sentía nada cómodo. 

¿Planificación o inspiración?

Sinceramente, yo soy de los que dejan que todo fluya. Entonces, aunque planifico un poco, al final son las musas las que deciden la historia. Muchas veces me he sentado con mi guión y he acabado cambiando absolutamente todo.

¿Ver publicada tu novela ha sido la primera meta lograda en esta larga carrera que tienes por delante?

Ha sido una gran victoria, aunque tiré por la autopublicación directamente. He cometido errores en este aspecto, siempre se tiene más prisa y ganas. Pero de todo se aprende y así a la siguiente se mejora. 

Y, por último, ¿Fran García opta por soñar durmiendo o soñar despierto?

Siempre soñar despierto, pero en un sitio seguro donde no haya  bajas si eres alto (por experiencia). Siempre vivimos una vida nueva al soñar pero al dormir se evapora y al estar despiertos nos ayuda a lidiar con el duro día a día de la mayoría de las personas. Así que prefiero vivir mil vidas soñando por la calle, que mil mentiras del día a día.

Bueno, toca despedirse. De nuevo muchas gracias por esta oportunidad. Espero que todas estas contestaciones os cuenten algo más de mí. Aunque también os digo que guardo mucho pues las segundas partes siempre son las más… excitantes. Un gran abrazo.

Deseo de todo corazón que alcances tus metas y hagas realidad todos tus sueños. Conocerte es como sentir la bondad que transmites al hablar contigo. Traspasas las pantallas y logras ser una persona tan cercana que dan ganas de achucharte. Te deseo lo mejor, te mereces lo mejor, y sé que llegarás lejos. Nos vemos en las segundas partes, Fran. 🙂 

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