Ari Eldjárn, nuestro invitado de hoy.
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Ari Eldjárn, nuestro invitado de hoy.
Ari Eldjárn, nuestro invitado de hoy. Imagen cedida por el entrevistado.

Ari Eldjárn es de Reykjavik y much@s le consideran “el mejor humorista de Islandia”. Empezó a presentar monólogos en islandés, su idioma materno, y pronto lo haría en inglés.

Tras hacerse famoso en el resto de Escandinavia, pronto empezaría a recibir invitaciones para participar en eventos en otros países, como el Reino Unido.

Con un sentido del humor que puede ser fácilmente entendido por todo el mundo, Ari Eldjárn habla de temas como las diferencias culturales entre los vecinos escandinavos, bienestar, las mujeres piloto de Icelandair, compañía para la que él mismo trabajó como azafato, o el clima islandés.

Descubrí a Ari Eldjárn en YouTube, gracias a un monólogo que presentó en inglés en un evento en Escandinavia, y he de decir que no podía parar de reírme. En él, habló de los idiomas y las culturas en la región, así como la relación entre países y sus estereotipos. 

Como alguien que vivió en Dinamarca durante un año, su discurso me recordó al tiempo que pasé en Copenhague, y he de decir que no podría estar más de acuerdo con él. 

Aquí puedes ver el monólogo de Ari Eldjárn (en inglés) – Vídeo 1.

Antes de nada, quiero agradecerte, Ari Eldjárn, que aceptases la invitación para esta entrevista.

Gracias por tenerme aquí. ¡El placer es todo mío! 

¿Cómo es que decidiste convertirte en humorista?

Estuve en una escuela de cine en Londres entre 2005 y 2006 y recuerdo que pensé en intentar hacer monólogos en algún momento, ya que por aquel entonces había bastantes sesiones de micro abierto en Londres. No obstante, no fue hasta tres años después, tras volver a casa en Reykjavik, que decidí intentarlo de verdad cuando mis ami@gs Bergur y Dóri organizaron su primera velada de monólogos.

¿Puedes hablarnos de cómo empezaste y si te resultó difícil al principio? Cuéntanos algunas de las dificultades, si tuviste alguna. 

Básicamente, mis amig@s organizaron una velada gratuita de monólogos y llenaron la casa de gente, y dos amig@s y yo nos unimos.

Eso era en 2009, en los primeros días de Facebook, cuando, si había 100 personas que confirmaban la asistencia a un evento, ¡aparecían!

Mi primer monólogo duró 25 minutos, y en él hablé de todo lo que me había rondado por la cabeza en los últimos 15 años, casi como cuando audicioné para hacer de humorista en una película. 

Fue bastante bien, y siempre he dicho que, de no haber tenido ese coraje al principio, puede que no hubiera intentado llevarlo más allá.

En los dos años siguientes me convertí en humorista a tiempo completo e hice mis pinitos en un programa de la televisión nacional, y luego actué durante algunos años en fiestas de empresa y galas.

Después, mi grupo Mið-Ísland (Islandia central) y yo escribimos el guión y protagonizamos un show de televisión y lanzamos un espectáculo variado en el Teatro Nacional. 

Las principales dificultades que tuvimos fueron el agotamiento y el hecho de tener que escribir material nuevo todo el tiempo, pero he tenido años buenos y malos, tanto en cuanto a los materiales como en el humor.

En tus monólogos usas un sentido del humor muy escandinavo, que puede estar centrado en señalar las diferencias entre los distintos países vecinos de una manera “amorosa”. Sin embargo, hablas también de la importancia de respetar a las mujeres. Teniendo esto en cuenta, ¿cómo describirías tu sentido del humor? ¿Reivindicativo, quizá?

Es difícil para mí meter mi humor en una categoría en concreto, pero al principio estaba basado en impresiones y observaciones rápidas, de modo que era muy animado y rápido. 

Probablemente tenía la influencia de los sketches que de los espectáculos de monólogos, para serte sincero. 

La parte acerca de las mujeres piloto, a la que creo que te refieres, viene de cuando trabajaba como azafato. Era la primera vez que tenía un trabajo en el que tuviera que llevar uniforme, y me hizo reflexionar acerca de los roles de género y cómo estos han estado definidos a lo largo de los años. 

Está bien presentado y habla de temas complejos como el sexismo de manera leve, que no es la única manera de tratar el tema, pero es aquella con la que me siento más cómodo. 

Esta parte se escribió en 2006 y la interpreté en 2011 por primera vez, pero aún es relevante, aunque las cosas han cambiado mucho para bien en este tiempo.

Ari Eldjárn nos habla de las mujeres piloto y los hombres azafatos. Vídeo 2.

¿Podrías explicarle a nuestra audiencia, en tus propias palabras, las principales diferencias entre Islandia y el resto de Escandinavia?

Mi enfoque cuando comparo los países nórdicos entre ellos tiene mucho que ver con la psicología en Islandia, el país más pequeño del mundo (por población), en un conjunto de países con poca población, y cómo todo lo que percibimos de nosotr@s mism@s está más o menos basado en un complejo de inferioridad debido al tamaño de nuestra población.

Como mucho, nos aterroriza la idea de no aportar nada al mundo, así que estamos entre una loca megalomanía y una intensa modestia. Y creo que funciona, porque esta opinión, aunque en Islandia está muy extendida, es algo nuevo en el resto del mundo.

¿Dónde encuentra Ari Eldjárn inspiración para sus monólogos?

Especialmente en las cosas del día a día. Gran parte de mi material viene de observaciones generales que reformulo y manipulo hasta que se convierten en cosas ridículas que llaman la atención. Además, veo mucha televisión.

Hay algo que tiene la televisión, y es que puedes juzgar el contenido que tienes delante de manera completamente segura. El programa de comentarios de cine Mystery Science Theatre 3000 (Ministerio en el Espacio en España) es especialmente uno de mis favoritos.

¿Dirías que tener ese gran sentido del humor es un talento innato tuyo?

Digamos que de pequeño hablaba mucho y con el tiempo he descubierto algunos trucos para evitar perder a quien me escucha por completo. Creo que es más una cuestión de haber ido adquiriendo cosas que de talento innato, ya que crecí con hermanos mayores que eran muy divertidos y que probablemente tenían más influencia en mí que cualquier otra cosa.  

¿Cómo te sentiste cuando tuviste la primera oportunidad de actuar fuera de Islandia? ¿Y cuando actuaste en Reino Unido? ¿Podrías comparar esas dos ocasiones?

La primera vez que actué fuera de Islandia fue en Londres en 2010, en una serie de noches de micro abierto. El ambiente era bastante relajado, como una competición de Mejor actuación amateur, y un@ amig@ me organizó varias actuaciones de 5 minutos en distintos lugares, aparte de la competición más formal. 

Fue una experiencia interesante. La mayoría de l@s asistentes eran humoristas y sus amig@s que habían ido a apoyarles, por lo que fue bastante distinto a lo que estaba acostumbrado a hacer, que era esencialmente fiestas de cumpleaños y eventos en colegios. Todo el material que había preparado era nuevo y me quedé en blanco en el primer evento y no logré recordar todo, pero me permitió practicar mi inglés que estaba un poco en desuso en ese momento.

¿Te resultó complicado adaptar tus monólogos al público británico? ¿Estabas nervioso?

Realmente no, porque no volví a actuar para el público británico en casi siete años. En los años siguientes actué en varios festivales de humor en Escandinavia, y para esos simplemente traduje el material que tenía en islandés al inglés. Eso, junto a varios shows para grupos anglófonos en Islandia (especialmente en conferencias), se convertiría en la base de mis actuaciones en inglés que presenté cuando finalmente di el paso y actué en Edimburgo en 2017 por primera vez. 

Ari Eldjárn, nuestro invitado de hoy.
Ari Eldjárn, nuestro invitado de hoy. Imagen cedida por el entrevistado.

Tus shows en Edimburgo recibieron buenísimas críticas. ¿Te imaginabas cuando empezaste a presentar tus monólogos que llegarías a donde estás hoy?

No. Cuando probé a hacer monólogos por primera vez en 2009, pensé que actuaría de manera esporádica en noches de micro abierto con amigos y lo combinaría con otro trabajo. Llevo 10 años viviendo de esto y todo lo que he hecho fuera de casa parece casi increíble porque principalmente me quedo en Islandia.

¿Cuál es el show del que más orgulloso te sientes hasta ahora, o cuál te trae mejores recuerdos y por qué? Háblanos un poco de ello.

Desde el punto de vista de la actuación, mi momento favorito fue cuando compartí escenario con la legendaria banda islandesa de prog-rockÞursaflokkurinn” y conseguí que tocaran una canción conmigo, ¡en la que toqué la flauta! 

Además, actuar para el rey de Suecia fue la bomba, así como ir al show satírico Mock the Week (algo así como “Búrlate de la semana”) de la BBC británica. 

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