En La Palabra Púrpura creemos que hay miles de seres anónimos que bien podrían inspirar a much@s a perseguir sus sueños, y Joshua Velásquez es una de esas personas.

Joshua Velásquez salió de Venezuela por la situación en la que se encuentra su país y, gracias a las relaciones entre los miembros del Mercosur y a las facilidades administrativas que esto conlleva, se decantó por Argentina. Un territorio que, aunque está sumido en una gran crisis económica, tiene una política de fronteras abiertas.

Dicho esto, hoy hablaremos con Joshua sobre traducción (su profesión), pero también sobre cultura, lenguaje, integración y costumbres.

En primer lugar, Joshua, muchísimas gracias por aceptar que te entrevistemos.

Gracias a ustedes por la oportunidad y el interés en conocer mi experiencia.

La primera pregunta es: ¿te dedicabas ya a la traducción cuando estabas en Venezuela? ¿Qué te hizo decantarte por esa profesión?

Efectivamente, a finales del 2012, cuando me encontraba apenas en el segundo año de mi carrera de psicología, comenzó un interés profundo por perspectivas de la psicología que trataran a la espiritualidad y a la religiosidad desde un punto de vista científico. El campo que me atrapó fue el de la psicología transpersonal. La literatura académica estaba mayormente en inglés, por lo que creé un blog en el cual publiqué unas cuantas traducciones gratuitas sobre los capítulos más importantes de los libros teóricos principales. Fue a partir de comienzos de 2013, y luego de tener contacto directo con los autores americanos de una de las publicaciones más nuevas (y de haber traducido unas 135.000 palabras de forma voluntaria) que entendí que no solo era la psicología lo que me llenaba de satisfacción, sino también el mero ejercicio de traducir, de investigar, de utilizar herramientas CAT (Computer-Assisted Translation), entre otros factores.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo? ¿Y lo que menos?

Me fascina traducir del inglés al español aquellas temáticas directamente relacionadas con la psicología, la psiquiatría, la educación y la psicopedagogía. Creo que la posibilidad de integrar herramientas tecnológicas para mejorar la productividad es otro aspecto que me encanta y que es parte del quehacer del traductor moderno.

Lo que menos disfruto es el aspecto administrativo y financiero. Casi siempre debemos negociar con las agencias y clientes sobre las fechas de entrega, tarifas, plazos de pago, en ocasiones los archivos suministrados no son correctos y se envían al final del día (lo que genera retrasos), se espera que se presten servicios sin pagar (p. ej., edición y formato), entre otros aspectos.

¿Dirías que el hecho de salir de Venezuela fue debido a motivos meramente económicos o también hubo una necesidad de cambio?

Salir de Venezuela representa en sí un hecho multidimensional: económico, social, existencial, político, cultural, y pare de contar. Cuando te enfrentas a un contexto en el que no hay posibilidades de crecimiento sino de involución, y en donde las nuevas generaciones encarnan antivalores y una idiosincrasia delictiva, la necesidad de cambio que mencionas se convierte naturalmente en tu prioridad.

¿En qué ha cambiado tu vida tras llegar a Argentina?

Todo comenzó a cambiar y a transformarse apenas pisé tierras mendocinas el 22 de abril de 2018. El impacto cultural y social son los primeros en darte la bienvenida, y enseguida uno busca incorporar estos nuevos —y extraños— elementos en la vida diaria. Digamos que el mero hecho de emigrar por razones adversas te hace más sensible y abierto sobre la condición humana, y esta sensibilidad comienza a permear la vida profesional y te da un propósito y sentido diferentes.

Hoy se cumplen más de 8 meses desde aquel día. Ahora vivo en la capital del país, con una estabilidad económica significativa, emprendimientos que están por dar sus primeros frutos en el primer trimestre de 2019, y muchas ganas de seguir adaptando más elementos positivos de la cultura argentina.

Si tuvieras que elegir cinco cosas que añoras de Venezuela, ¿cuáles serían y por qué?

En primer lugar, mi pequeña familia. Es de las cosas más naturales y humanas querer tener cerca a quienes te criaron y se esforzaron al máximo por tu éxito y realización como individuo.

En segundo lugar, la comida. ¡No hay nada como un buen pabellón o una empanada con queso llanero!

En tercer lugar, la gente. Nuestra cultura tradicional tiene sus bases en la empatía, en el altruismo y en la humildad. Difícilmente verás a un venezolano haciéndose la vista gorda si te ve en aprietos, no, hará lo humanamente posible por ayudarte a trascender cualquier dificultad.

En cuarto lugar, la geografía. Extraño los hermosos cayos y playas, las montañas y los bosques.

Por último, el clima. Una de las ventajas de un clima tropical es que no te enfrentas a temperaturas extremas como es el caso durante el invierno o el verano.

¿Y cinco cosas que no añoras en absoluto?

Solo hay algo que jamás puedes añorar: la revolución socialista del siglo XXI.

Me comentaste en alguna ocasión que llevabas relativamente poco tiempo en el país andino. ¿Te sigues considerando un “foráneo” o crees que te has adaptado a la cultura?

Es difícil adaptarse en tan solo unos pocos meses, así que me sigo considerando como alguien “externo”. Hay muchas experiencias por vivir.

No sé si alguna vez lo has pensado, pero desde mi punto de vista el español tiene una peculiaridad, y es que, aunque hay muchos países que comparten el mismo idioma, se pueden producir malentendidos por cuestiones culturales. Esto es especialmente notable en el mundo de la traducción, la interpretación o la localización. ¿Crees que hay alguna solución para esto?

Desde el punto de vista personal, creo que está bastante bien equivocarse y vivir la experiencia del malentendido, de otra forma, ¿cómo podríamos aprender las diferentes variantes? Ahora, partiendo de las áreas que mencionas, una solución muy concreta es contar con profesionales que tengan una experiencia importante con la variante del idioma deseada porque, al tratarse de profesiones que sirven a diferentes campos del conocimiento, los malentendidos pueden tener consecuencias muy negativas.

En nuestra charla inicial hablamos un poco sobre la importancia de aprender idiomas hoy en día y sobre cómo los idiomas cambian la forma de ver las cosas. ¿Qué le dirías a una persona joven que nunca ha viajado y que considera que no tiene ninguna necesidad de aprender un idioma nuevo?

Las personas exitosas tienen algo en común, y es que desde jóvenes salieron de sus zonas de confort y comenzaron a explorar el mundo y su diversidad, incluso sin un propósito o motivo importantes. Más allá de hablar de las bondades de viajar y de aprender un idioma (que es casi indispensable hoy en día), le diría a esa persona que se regale la oportunidad de ser curiosa de lo desconocido pues, casi siempre, las cosas que más nos llenan se encuentran en lugares inexplorados.

Aprovechando que está a punto de terminar el año, ¿cuáles son tus proyectos y metas de cara a 2019?

Hay varios proyectos en mente para el 2019, entre ellos, trabajar en mi marca personal, dar a luz a una empresa conjunta con una colega traductora, y relanzar una agencia de traducción cuyo foco de servicio será la traducción automática con motores neurales adaptados al rubro de la salud.

Me resulta muy emocionante el tema de mi marca personal, que tendrá el objetivo de promocionar formación técnica (y quizás consejos para la vida cotidiana) para traductores independientes y agencias (y promocionar servicios de traducción centrados en mis áreas de estudio). Espero ayudar a quienes desean hacer un cambio positivo en la forma en que trabajan y consiguen clientes.

Muchísimas gracias nuevamente por aceptar contestar a nuestras preguntas.

Categories: Entrevistas

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