Miles de personas huyen de la violencia y la pobreza de El Salvador, Honduras y Guatemala y tratan de cruzar hacia México con la esperanza de llegar al “sueño dorado” (EE.UU.) a pesar de las estrictas leyes migratorias.

Trump/prohibición de la inmigración. Fuente de imagen: Pixabay.

Familias con niñ@s, hombres jóvenes e incluso menores de edad sin acompañante viajan durante días desde El Salvador, Honduras y Guatemala hacia Estados Unidos.

Lo hacen por dos vías principales: una, el puente Rodolfo Robles, que separa Guatemala del extremo sur de México. La otra, tratando de cruzar el río Suchiate, que tiene 161 km de longitud y unas aguas un tanto impredecibles.

Las autoridades de México quedan vigilantes. Por el momento, las autoridades mexicanas no dan constancia de cuántas personas se encuentran ya en su territorio. No obstante, much@s ya desconfían, pues no es la primera vez que llevan a cabo esta travesía y terminan siendo deportad@s. Piden clemencia y ayuda para lograr escapar de la situación de pobreza y de violencia de sus países.

Jornadas de más de 8 horas a pie y sin provisiones

Algun@s ya fueron deportad@s de EE.UU., aunque esto no les desanima para seguir intentándolo una y otra vez. Si no arriesgan su vida cruzando el río, corren el riesgo de morir deshidratad@s y desnutridos por el camino con unas temperaturas de entre 20 y 25ºC.

Aún con los pies destrozados, no tienen otra opción: tienen que continuar para no quedarse atrás.

EE.UU. cumple con sus amenazas

Donald Trump considera que entre quienes quieren pasar la frontera se encuentran terroristas e individuos peligrosos de Oriente Próximo sin identificar. Asimismo, el mandatario califica la situación de las caravanas de gente que trata de llegar a EE.UU. de “emergencia nacional”.

Además, ayer, 22 de octubre, anunció que comenzará a recortar sustancialmente las ayudas económicas en concepto de ayuda internacional a Guatemala, Honduras y El Salvador. El objetivo de dichas ayudas es tratar de luchar contra la droga, uno de los principales, motivos, junto a la pobreza generalizada y las pandillas, por los que, quienes pueden, emprenden sus viajes hacia “el sueño dorado”.

México, entre la solidaridad del pueblo y las políticas migratorias de las administraciones

Cabe señalar que México es el país que más gente emite hacia EE.UU. (158 619 y 174 534 en 2015 y 2016 respectivamente) según la Oficina de Estadística de Inmigración del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., pero también es uno de los que más deportados co-nacionales recibe, especialmente de sus vecinos del norte.

No obstante, según datos de Amnistía Internacional, también es uno de los países que más deporta de manera ilegal. Solamente en 2017 la cifra ascendió a 80 353, y más del 90% de estas personas procedían de Guatemala, Honduras y El Salvador.

Más recientemente, en concreto en el mes de septiembre de este mismo año, el gobierno de Trump mostró su intención de pagar a México una cantidad de 20 millones de dólares para cubrir los gastos correspondientes a billetes de avión y transporte por tierra para deportar a 17 000 personas que entraron en México de manera ilegal.

No obstante, no se trata de una obra de caridad repentina, sino que el dinero saldrá, en realidad, del fondo destinado a ayudar económicamente a los países extranjeros que así lo necesitan, como podrían ser los tres países de los que proceden las caravanas de migrantes.

Por su parte, la población mexicana parece haberse volcado con aquell@s que tienen las agallas de cruzar su país a pie para hacer cumplir su sueño, y prueba de ello es que much@s les donan víveres o se ofrecen para acercarles en sus vehículos a lugares donde encontrar cobijo y descansar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.