“En mi propia piel” cuenta la historia de Stefano Cucchi, cuya muerte en la cárcel levantó ampollas en la sociedad italiana y a nivel internacional.

Portada de “Sulla mia pelle” (En mi propia piel) en Netflix. Fuente de imagen: spacenerd.it.

El joven topógrafo romano Stefano Cucchi, de 31 años, fue detenido el 15 de octubre de 2009 en Roma por un delito menor, relacionado con la posesión de drogas. Así comenzó la semana de encarcelamiento que formaría parte de uno de los casos más controvertidos en Italia, y que provocó la indignación de su población y la organización vigilias nocturnas, carreras solidarias y protestas.

Muchos pueden pensar que conocen la historia de Stefano, pues ésta se hizo pública en  la prensa internacional. No obstante, Cremonini, el director de esta película, no solo buscaba sacar a la luz cada aspecto de lo que ocurrió en el interior de esa cárcel durante una semana, sino también desvelar quién fue realmente el Stefano Cucchi del que todos hemos escuchado hablar.

Después de leer casi 10 000 páginas de actas judiciales, Alessio Cremonini comenzó a escribir el guión de “En mi propia piel”. Borghi, como el actor que da vida a Stefano, también estudió cada gesto y cada rasgo del chico. Esto lo consigue, en parte, gracias al documental de Maurizio Cartolano 148 Stefano: mostri dell’inerzia (148 Stefano: monstruos de inercia), en el que aparecen pequeños vídeos reales de Stefano Cucchi mientras se criaba en Torpignattara, su barrio en Roma.

“En mi propia piel” (Sulla mia pelle, en italiano), dirigida por Alessio Cremonini, fue seleccionada como la película de apertura de la sección “Horizons” del 75º Festival de Cine de Venecia. No fue, sin embargo, hasta el día 12 del mes pasado que se estrenó de manera oficial.

Haced clic aquí para ver el tráiler de la “En mi propia piel”: http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-70550/trailer-19559324/.

Sinopsis

La noche del 15 de octubre de 2009, los carabinieri encontraron a Stefano en posesión de varios paquetes de hachís, cocaína y medicamento para la epilepsia, enfermedad que sufría desde hacía años. Lo llevaron de forma inmediata al cuartel, donde fue puesto bajo custodia. Pese a que ya mostraba un aspecto delgado y algo desnutrido, no fue hasta el día siguiente, en el proceso judicial, cuando mostró dificultades al caminar y hablar. No obstante, lo más llamativo fueron los grandes hematomas que presentaba tanto en los ojos como en el resto de la cara. Como resultado del proceso, el juez declaró que Stefano debía permanecer bajo custodia en la prisión de Regina Coeli.

Es aquí donde tiene lugar una de las escenas más conmovedoras, tristes y tiernas en la película: el abrazo entre Stefano y su padre. El que aparece en pantalla es un chico de cuerpo pequeño, delgado, dolorido y vulnerable. Es en este momento, ante su situación, cuando  se sumerge en un abrazo con su padre y apoya la cabeza en su pecho, como si fuese un niño en busca de la protección de su progenitor. Borghi interpreta esta escena con la humildad y sensibilidad de quien ha comprendido la desesperanza de Cucchi. Una desesperanza y una vulnerabilidad que logra alcanzar y embriagar al espectador.

En los días siguientes a la audiencia, Stefano empeoró aún más. Lo examinaron en el hospital, donde vieron que las lesiones, fracturas y hematomas se extendían por todo su cuerpo. En prisión, su condición continúa empeorando aún más hasta su muerte, el 22 de octubre de 2009.

Sin embargo, su familia, pese a que intentaron visitarlo o conocer su estado varias veces, no obtuvo noticias de Stefano hasta su muerte. Fue entonces cuando les comunicaron, presentándoles una solicitud de autopsia para que comprendieran los motivos, que Stefano nunca volvería. Hasta aquí, lo que describe Cremonini en  “En mi propia piel”, protagonizada por Borghi.

Curiosidades

Desde un primer momento, la familia apuntó a la actuación policial como responsable de su muerte. Durante los primeros siete años, las sentencias culparon y absolvieron a médicos y guardias carcelarios. Llegó a apuntarse que Stefano murió de inanición, o epilepsia, y que no gozaba de buen estado de salud.

La familia Cucchi siempre afirmó que fueron las lesiones de columna y cabeza provocadas durante la detención las que acabaron con la vida de Stefano. No obstante, no fue hasta 2017 cuando se formalizó como un caso de homicidio, por el que fueron detenidos varios carabinieri.

Una última curiosidad acerca de “En mi propia piel”, y de cómo ésta busca impactar al público, es cómo se estrenó a la vez tanto en los cines como en Netflix. Este experimento   sirvió para demostrar que, en efecto, ¡la gente aún disfruta de ver esperados nuevos estrenos como este en la gran pantalla!

Es gracias a este estreno que ahora el caso de Stefano Cucchi será conocido y recordado por el mundo entero. Porque, como bien comentó Ilaria Cucchi (hermana de Stefano): “una historia que muchos querrían acallar se podrá ver en 190 países”.

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