Una empresa sueca ha creado un casco invisible que se infla en caso de impacto contra el suelo

CASCO HÖVDING. Fuente de imagen: https://designtoimprovelife.dk/hoevding/.

Este casco invisible ha sido creado por la empresa sueca Hövding, ha sido bautizado con el nombre de Hövding Airbag y puede salvar la vida de much@s ciclistas, como ya ha ocurrido.

Funciona como un airbag, ya que se activa en caso de que se produzca una caída o un golpe, con la diferencia de que protege sobre todo la nuca y la parte trasera de la cabeza, que son dos de las zonas más sensibles del cuerpo humano.

¿De dónde sale esta idea y cómo funciona este casco?

Tal y como explica la marca Hövding en su página web, la idea surgió en 2005 a raíz de una nueva ley en Suecia que obligaba a l@s menores de 15 años a llevar casco para ir en bicicleta. Las personas adultas no estaban sujetas a esta norma, pero dos estudiantes de diseño industrial quisieron desarrollar un casco que todo el mundo quisiera llevar por voluntad propia. Así pues, el casco airbag se convirtió, no solo en su proyecto de tesis, sino también en este producto innovador.

Para ver cómo funciona, te invitamos a ver el siguiente vídeo:

Vídeo de demostración del casco

Casco invisible: ¿herramienta salvavidas o accesorio de nueva tendencia?

Tanto las redes sociales como algunos medios de comunicación ya se han hecho eco de este nuevo accesorio que, además de que es discreto porque puede ocultarse fácilmente en la ropa, también ayudaría a salvar la vida de much@s ciclistas. Y es que, aunque el uso del casco es necesario, el casco convencional protege tan solo la parte del cráneo, pero la nuca queda al descubierto.

Ya está en el mercado y se puede encontrar en la página web de la casa por 299 euros, o en la página web de tiendas como Kit Radar o Condor Cycles por algo menos de 220 libras esterlinas (unos 250 euros).

Pros y contras

Este producto es uno de los más innovadores del mercado y podría ser ideal para aquellas personas reacias a llevar un casco convencional. No obstante, cabe destacar que, como todo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Tal y como explica la página helmets.org en este artículo (en inglés), “este producto es un proyecto que dos diseñadoras suecas estuvieron desarrollando durante cinco años antes de lanzarlo al mercado en 2010.

Está hecho de nylon y se abre con un generador de gas cuando los giroscopios y los acelerómetros le indican que se está produciendo un golpe. [Para que eso ocurra], los giroscopios han de estar conectados, para lo cual el casco tiene una batería recargable”. Esta misma página indica que esto es un problema, puesto que l@s usuari@s tienen que estar pendientes de que la batería esté siempre cargada.

Pruebas de calidad

En cuanto a los tests de calidad, mientras que en Europa basta con que el producto lleve el certificado “CE” de calidad europea, por lo que se ha logrado introducir en el mercado europeo a precios elevados, en EE.UU. los productos importados tienen que pasar severos tests, que este casco airbag no ha superado.

Frente a esto, la marca envió una solicitud de excepción para no tener que pasar una serie de tests de la CPSC (Consumer Product Safety Commission, o Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor) con el fin de comercializar el casco en el país anglosajón, alegando que, hasta la fecha en que se emitió el documento (diciembre de 2017), el producto estaba disponible en 16 países y que ya habían vendido 60 000 ejemplares.

En lo que a los tests de calidad realizados en Europa respecta, el laboratorio sueco afirmó que el casco invisible destacaba más que otros cascos en una de las pruebas (sin especificar cuál). Por otro lado, la revista de consumidores francesa Que Choisir (Qué elegir), hermana de la revista sueca Råd & Rön, contrató un laboratorio de prestigio utilizado por las autoridades galas y éste empleó una serie de técnicas “convencionales” para poner a prueba el casco invisible. Frente a esto, los fabricantes reaccionaron a la defensiva y dijeron que, al ser el suyo un producto innovador, no podía ser sujeto de “pruebas convencionales”. Además, como se puede comprobar en el artículo insertado publicado por Råd & Rön, la revista sueca afirma que recibieron una llamada de los fabricantes en la que los amenazaban con demandarlos si publicaban los resultados de los tests realizados.

Por tanto, cabe preguntarse si vale más el diseño o la seguridad, ya que la falta de resultados certeros, ya sea a nivel europeo o estadounidense, en los tests de calidad y seguridad puede llevar a repercusiones graves para la salud de l@s usuari@s.

Categories: Ciencia Curiosidades

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