En la primera parte de este artículo comenté que los pasos a seguir se podían aplicar a cualquier viaje. No obstante, esta segunda parte es más específica y hablaré únicamente de Ljubljana, la capital de Eslovenia.

Así pues, a continuación hablaré de la ciudad de Ljubljana y de sus zonas colindantes que esconden verdaderos tesoros, así como de la gastronomía, los lugares de interés; además, mencionaré algunos sitios para salir a tomar algo.

¿Qué debería saber y ver en Ljubljana?

Ljubljana. Fuente de imagen: Mapaplus.

Antes de descubrir un sitio nuevo, siempre trato de preguntar a amigos que han estado a fin de que me cuenten sus recomendaciones, y también consulto páginas como TripAdvisor para ver los comentarios de la gente y decidir si vale la pena ir a un lugar escpecífico.

Si os soy sincera, las fotografías que he visto de Ljubljana y alrededores hasta el momento me han dejado fascinada, y tras muchas horas en internet, creo que tomé mi decisión, o al menos la provisional.

Lugares que me gustaría visitar

Casco antiguo de Ljubljana
El río Ljubljanica por el casco antiguo de Ljubljana. Fuente: 123RF.

Ljubljana es la capital de Eslovenia, país conocido también como “la Blancanieves de la vieja Europa”. Tiene algo más de 200.000 habitantes y se caracteriza por sus edificios barrocos construidos a ambos lados del río. Muchas de sus obras son de Jože Plečnik, uno de los arquitectos más famosos de Eslovenia. Las obras de Plečnik están también muy presentes en ciudades como Praga o Viena. Si os interesa, la oficina de turismo de Ljubljana organiza tours de unas dos horas de duración por el casco antiguo y el castillo para grupos de al menos 5 personas.

De hecho, no se puede decir que se ha estado en Ljubljana sin haber visitado el castillo. Se encuentra sobre un pequeño macizo en el centro de la ciudad y es una fortaleza medieval que, aunque se construyó en 1144, se remodeló por completo en el siglo XV. La entrada es gratuita y sirve como punto de encuentro, ya que cuenta con bares donde tomar algo tras una caminata.

El río Ljubljanica y sus puentes
El puente de los dragones. Fuente: Pinterest.

El río transcurre por varios canales y pozos que se construyeron para evitar que el río se desbordara, como ya ocurrió en el pasado. Aunque parece hondo, su caudal permite navegar únicamente a barcos pequeños, como los que pasean a l@s turistas.

Además, hay ocho puentes que conectan un lado de la ciudad con el otro y le dan ese toque único y especial.

Triple puente. Fuente: 4dinfo.net.

Los más famosos son el Puente Triple y el Puente de los Dragones, en honor a las figuras que lo decoran. Este último hace referencia a la que, según l@s locales, es la historia de la ciudad. Y es que el símbolo de la ciudad es precisamente un dragón porque, cuenta la leyenda, Jasón y los Argonautas derrotaron a un dragón justo en la ubicación que hoy sería Ljubljana.

Plaza Preseren
Plaza Preseren. Fuente: Flickr.

Es la plaza central de Ljubljana. Se accede a ella precisamente por el Puente Triple y está a los pies del castillo.

Esta plaza lleva el nombre de un poeta esloveno romántico que vivió en el siglo XIX, France Prešeren, quien además es el autor del himno nacional. Fue tan importante en el pequeño país que el 8 de febrero, día de su fallecimiento, se celebra “el día de Prešeren”, o día de la fiesta de la cultura eslovena.

Espacios verdes
Estatua de Oton Zupancic en el parque Tívoli de Ljubljana. Fuente: Think Slovenia.

Además de los clásicos monumentos, hay numerosos espacios verdes, como el Parque Tívoli, los Jardines Botánicos de la Universidad de Ljubljana, la Plaza del Congreso, el Río Sava (del que es afluente el Ljubljanica) o el Parque Miklosicev.

Una zona muy llamativa de la capital eslovena es el barrio Metelkova, un antiguo cuartel militar que los artistas ocuparon para evitar que se echase abajo tras la guerra. Hoy en día, este barrio, que en cierto modo me recuerda a Christiania, en Copenhague, cuenta con bares y terrazas donde tomar algo, y, por supuesto, hacer fotografías.

Por si todo esto no fuera poco, la región también ofrece lugares donde ir en canoa, o incluso ir al zoo si os apetece. También hay un funicular desde el que podéis ver la ciudad, aunque hay que tener en cuenta que no es gratuito.

¿Y la gastronomía?

Potica, postre típico esloveno. Fuente: radioekspres.si.

En cuanto a la gastronomía, Ljubljana es un lugar perfecto para aquell@s que, como yo, necesitéis unas vacaciones urgentes pero tengáis un presupuesto limitado.

La gastronomía eslovena típica tiene un alto contenido calórico y es algo pesada. Los platos principales se preparan a base de verduras, legumbres y carne, y entre los más importantes podemos destacar las sopas, los estofados y la pastelería.

Entre las especialidades eslovenas podemos remarcar las siguientes:

Las sopas Minestra (hecha a base de verduras), y ricet (una sopa a base de cerdo, más copiosa que la anterior).

El prosciutto del Carso, un jamón típico, o el queso Tolmiec.

Además, abundan los pasteles, como el Struklji, que es una especie de bizcocho alargado.

Entre las bebidas típicas no pueden faltar la cerveza y, como no, el vino.

La mejor manera de probar todos estos manjares, a menos que prefiráis ir a un restaurante por vuestra cuenta, es realizar alguno de los tours gastronómicos que se ofrecen en la ciudad. Para echar un vistazo a algunos, podéis consultar en TripAdvisor.

Otra opción es perderse por los puestecitos del Mercado Central, donde podréis probar y comprar todo tipo de alimentos típicos.

Aún con todo esto, estoy segura de que, en cuanto llegue, mi guía y yo cambiaremos los planes aquí descritos, pero no os preocupéis, porque en La Palabra Púrpura podréis ver las fotos del viaje muy pronto. Y, mientras tanto, ¡quedo a la espera de vuestros consejos o sugerencias!

Categories: Viajes

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