Imagen de una mano humana junto a un brazo biónico, extraída de The River Global.

Johnny Matheny es un hombre de Florida que perdió su brazo izquierdo en 2008 a causa de un cáncer. Gracias a un proyecto desarrollado en 2006 por la Universidad Johns Hopkins (Maryland), el cual fuefinanciado por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de los Estados Unidos (DARPA), hoy puede decir que controla su brazo con la mente.

Para poder lograrlo, se le realizó una reinervación muscular dirigida mediante la que se le reconectaron los nervios residuales del brazo izquierdo con los músculos para que pudiera controlarlo él mismo.

Si bien este tipo de práctica ya se había llevado a cabo con éxito en 2009 en el Instituto de Rehabilitación de Chicago, la intervención a la que se sometió Matheny fue la primera del programa donde se usó la técnica de la osteointegración. Esta opción consistía en introducir un implante de titanio diseñado específicamente para el espacio medular del hueso de la extremidad residual de su lesión. Como resultado, el implante pasaría a formar parte del brazo.

Al contrario de lo que ocurre con otras técnicas, con la osteointegración se evita la aparición de rozaduras. Así pues, tres meses después de la operación se le pudo aplicar una extensión sobre el implante y, tras cuatro meses más, se le conectó la prótesis hecha a medida.

Las siguientes fases fueron la rehabilitación y un proceso de aprendizaje en el que aprendió a mover los dedos y a girar la muñeca.

Ahora, fuera del laboratorio, utiliza un dispositivo menos avanzado pero igual de efectivo que le permite realizar tareas cotidianas con normalidad.

No obstante, aún le queda un largo recorrido en el que tendrá que aprender a reparar el dispositivo en caso de avería y a realizar movimientos más precisos con el brazo que le permitan continuar con su vida con total autonomía.

Categories: Ciencia

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