Allá por 1950, una niñera decidió guardar instantes del día a día en Chicago; 60 años después, y gracias a un historiador, hemos descubierto a una gran artista.

Vivian Maier. Autoretrato. Fuente de imagen: www.muyhistoria.es

A pesar de que si googleamos el nombre de Vivian Maier encontramos cientos de resultados sobre esta fotógrafa, no fue hasta hace pocos meses que me topé con su obra, y desde el minuto uno, me enamoré de ella y de su historia.

En 2010, un año después del fallecimiento de la fotógrafa, el mundo conoció su obra gracias a John Maloof, un joven amante de la historia que encontró los negativos de Maier en una subasta, según cuenta él mismo en una entrevista concedida para Lomography. En ese momento, él estaba trabajando como coautor de un libro sobre los barrios de Chicago, por lo que necesitaba material para retratar la vida y el día a día de la ciudad. Para ello, iba a subastas locales donde poder comprar material suficiente para su futuro libro, y fue allí fue donde Maloof encontró a Vivian Maier.

Fotografía de Vivian Maier. Fuente de imagen: Vivian Maier. Her discovered work. www.vivianmaier.blogspot.com.

“Necesitábamos fotografías históricas para este libro, en esta búsqueda visité una casa de subasta donde encontré los negativos donde vi escenas de Chicago en algunos de ellos, así que hice mi mejor oferta esperando ganar. Gané, y me llevé aquella caja, junto a mi coautor comenzamos a buscar imágenes que nos pudieran ser útiles, pero no encontramos ninguna, así que las guardé en el closet. No fue sino hasta que habíamos terminado con el libro, cuando comencé a mirar nuevamente las imágenes. Me tomó cerca de un año y medio o más darme cuenta de que se trataban realmente de fotografías excelentes y no de una caja llena de fotos viejas sin valor”.

Fuente de la cita: John Maloof para Lomography.

Por desgracia, Vivian falleció meses después de que el joven historiador encontrase sus fotografías, así que él decidió hacer un blog donde ir publicando el material de Vivian que iba revelando y, desde el más profundo respeto, dar a conocer al mundo entero esta gran artista escondida en baúles de desván.

¿Quién era Vivan Maier?

De madre francesa y padre austríaco, Vivian Maier nació en Nueva York, pero poco después, a la edad de 4 años se muda a Francia con su madre, para volver a Estados Unidos en 1951. En esta ocasión, sin embargo, volvió sin su madre.  Volvió a Nueva York para trabajar de niñera, profesión que desarrolló durante toda su vida. Sobre esta etapa, se han encontrado registros de que Vivian compró una Rolleiflex. Más tarde, cuando su trabajo terminó con esta primera familia, decidió mudarse a Chicago. Fue en esta ciudad donde vivió la mayoría de su vida; vivió la mayor parte del tiempo junto a la primera familia que la contrató, y ello dio lugar a más trabajos de fotografía. La razón es que que disponía de un cuarto amplio y un baño privado. A medida que cambiaba de casa y de niños que cuidar, su material se iba acumulando sin revelar.

En la década de 1980, Vivian enfrentaría otro desafío con su trabajo. El estrés financiero y la falta de estabilidad pondrían nuevamente su procesamiento en espera, y los rollos, en este caso Ektachrome y en color, comenzarían a acumularse (hasta ahora solo había fotografiado en blanco y negro y con material europeo). En algún momento entre fines de la década de 1990 y los primeros años del nuevo milenio, Vivian dejó su cámara y guardó sus pertenencias en el almacén mientras trataba de mantenerse a flote.

En 2008, siendo ya una anciana, tuvo un pequeño percance: se resbaló con el hielo y se hirió la cabeza. Al no recuperarse lo suficiente, fue ingresada en un centro de ancianos donde fallecería en abril del 2009.

Fotografía de Vivian Maier. Fuente de imagen: Galaxia Up.

¿Por qué toda su obra era secreta?

Si revelaba algún carrete, nunca dejaba verlo a las personas más cercanas de su entorno; era una persona muy celosa de su vida privada y, sobre todo, de su arte.

Almacenaba todos los carretes de fotografías sin revelar, en muchas ocasiones porque ni siquiera disponía de dinero para el revelado; en otras, porque el volumen de negativos era tan grande que no tenía tiempo suficiente para hacerlo. No solo atesoraba negativos de sus fotografías, también numerosas cajas repletas de artículos encontrados, libros de arte, recortes de periódicos, películas caseras…

Una mujer peculiar para su época

Quien la conoció describía a Vivian Maier como una mujer socialista, solitaria, que siempre iba vestida con ropa de al menos dos tallas más grandes que la suya, normalmente de hombre, al igual que los zapatos y los sombreros.

Esta es la historia de la niñera que desde 2010 cautivó al mundo con su fotografía y que, casualmente, grabó algunas de las maravillas y peculiaridades más interesantes de la América urbana en la segunda mitad del siglo XX.

Y, como con todos los grandes artistas, su descubrimiento llegó tarde. Vivian jamás podría haberse imaginado que su trabajo recorrería todas las galerías del mundo, que contaría con libros, y hasta un documental. Ella jamás se podría haber imaginado que aquellos carretes que almacenaba y guardaban polvo, hoy llevan detrás una larga lista de ceros.

“Well, I suppose nothing is meant to last forever. We have to make room for other people. It’s a wheel. You get on, you have to go to the end. And then somebody has the same opportunity to go to the end and so on.” – Vivian Maier.

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