La visita de Donald Trump a Londres estuvo marcada por afirmaciones poco adecuadas, un dolor de cabeza para la Reina, una marcha de protesta y un bebé gigante.

Globo en las protestas contra la visita de Donald Trump por la zona del Parlamento británico. Fuente de imagen: W Magazine.

Los londinenses se llevaban preparando para la visita de Donald Trump varias semanas, y no porque lo esperaran ansiosos. Más bien todo lo contrario. Ya desde el principio se organizaron marchas en protesta contra la visita, por lo que las autoridades y los medios se empezaron a mentalizar para lo que sería un día, cuanto menos, polémico.

Antecedentes

Hay que destacar que el mes de febrero de este mismo año había prevista una visita de Donald Trump con el fin de inaugurar la nueva embajada estadounidense en Londres. No obstante, el mandatario-empresario tuvo que cancelar sus planes por temor a las protestas que se anunciaron en cuanto se conoció la noticia. Fue, de hecho, Rex Tillerson, Secretario de Estado, quien acudió en su lugar.

Disputas a través de redes sociales y declaraciones

El argumento ofrecido por Trump en su cuenta de Twitter fue, sin embargo, muy distinto, y es que acusó  al expresidente Obama de haber cerrado un “mal trato” por redes sociales. Este trato consistía en mover la embajada del barrio de Mayfair, una de las zonas más exclusivas de Londres, a una “mala ubicación” por 1.200 millones de dólares (886 millones de libras esterlinas), y Trump dejó claro que no se moría de ganas de cortar el cordón de inauguración.

Ubicación de la nueva embajada de EE.UU. en Londres. Fuente de imagen: Google Maps.

La nueva embajada, aunque no se encuentra en una zona tan lujosa como la anteriormente mencionada, se encuentra una zona a 17 minutos en metro de la estación de Victoria, la mayor estación de tren y metro del centro-sur de Londres, que a su vez conecta la ciudad con el aeropuerto de Gatwick en 40 minutos en tren.

Visitas y diplomacia entre Reino Unido y Estados Unidos

Imagen tomada de la participación de Sadiq Khan en el programa Good Morning Britain a raíz de que el alcalde de Londres diera el visto bueno para que se lanzara el globo de Trump en las protestas. La imagen se obtuvo de la cadena itv y publicó en Metro.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, dijo al respecto que Trump había entendido que no era bienvenido en la ciudad. Boris Johnson, el polémico exalcalde de Londres (hasta 2016), que además era ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido por el partido conservador hasta hace poco, lo acusó de tirar por tierra las buenas relaciones entre los dos países.

Frente a estos hechos, la Primera Ministra, Theresa May, ofreció al Presidente Trump la posibilidad de reunirse con él en suelo estadounidense, y éste aceptó. Este encuentro se celebró a principios de febrero de este año.

Protestas

Protestas contra la visita de Trump a Londres en Trafalgar Square. Fuente de imagen: Evening Standard.

Pese a que una parte de los políticos británicos, especialmente los conservadores, siempre han considerado a Estados Unidos como un aliado esencial al otro lado del Atlántico, los ciudadanos de a pie se oponen cada vez más a la postura del mandatario. Y es que las declaraciones de Donald Trump en cuanto a diversos temas, como el medio ambiente, la inmigración, la religión, la relación entre EE.UU. e Israel o la sanidad pública (prácticamente inexistente en un país que se considera la “primera potencia mundial”) no dejan esperar otra cosa.

Además, los ciudadanos, apoyados por varios políticos, organizaron una marcha multitudinaria que iba desde Portland Street hasta la emblemática Plaza de Trafalgar y al Parlamento. Esta marcha contó finalmente con decenas de miles de asistentes, aunque hay una evidente discrepancia entre los diversos medios de comunicación a la hora de cuantificar la cantidad exacta. Unos, como The Independent, dicen que 100.000, mientras que otros, como el diario Evening Standard, que 250.000. El mensaje estaba claro, y Trump se percató: no era bienvenido.

Por ello, no es de extrañar que, desde el momento en que se anunciase la visita de ayer hace unos meses, los británicos, y en especialmente los londinenses, se movilizaran más que nunca. En primer lugar, una petición, que firmaron 10.000 ciudadanos, comenzó a circular en internet para pedir permiso a las autoridades para hacer volar un globo gigante en la zona del Parlamento.

Un bebé Trump volando por el cielo de Londres

Lo que proponían los manifestantes era poder recaudar fondos (se consiguieron 18.000 libras esterlinas) para poder crear y hacer volar un bebé gigante bastante similar a Donald Trump, con su particular tez anaranjada, su teléfono en una mano, su pelo rubio teñido y su cara de enfado.

¿Y la respuesta? Sadiq Khan, el primer alcalde musulmán de Londres, que representa al partido Laborista, lo equivalente a los demócratas estadounidenses, dio el visto bueno a la propuesta, y al final se logró sacar el globo a las calles.

Un real dolor de cabeza

Donald Trump y la Reina Isabel II. Fuente de imagen: Hollywood Life.

Una de las principales diferencias entre Estados Unidos y Gran Bretaña es que la representación en este lado del charco recae en la Reina, quien además ejerce de jefa de Estado y jefa de la iglesia anglicana, entre otros muchos cargos, pese a sus 90 años de edad.

Por ello, no es raro que los jefes de Estado se reúnan con ella en sus respectivas visitas a Londres. Sin embargo, todas las visitas han de seguir un estricto protocolo, y Trump enfadó y mucho a los testigos y a la propia Reina por saltárselo al andar por delante de ella y eclipsarla ante los medios de comunicación, nacionales e internacionales. Esto, junto a lo anterior, desató la furia de muchos en las redes sociales.

Trump y la Sanidad pública

Que Trump, como empresario y republicano, está en contra de destinar dinero público para la sanidad pública en su país no es ningún secreto. No obstante, la sensación que dejó a los médicos de su visita al Royal London Hospital, en el exclusivo barrio de Chelsea, no fue tampoco muy grata. Esto se debe a que el mandatario, quien acudió con su mujer Melania y con Philipp May, marido de la Primera Ministra británica, Theresa May, acusó al hospital de dejar “sangre por las paredes y suelos”.

La respuesta de los representantes médicos no se hizo esperar, y es que la portavoz de los Londonwide Local Medical Committees, M. Drague, (Comités Médicos Locales de Londres y alrededores) declaró al Evening Standard que Trump “no tenía ni idea de las labores diarias de los hospitales” y que “está juzgando acerca de lo que ocurre cuando no tiene ni idea”. Drague terminó diciendo que “está jugando con nosotros y está criticando lo que todos sabemos es nuestro tesoro, que es la NHS” (la NHS es el Sistema Nacional de Salud pública británico).

La reacción de la prensa

En la tarde de ayer se celebró una rueda de prensa conjunta entre May y Donald Trump, y una vez más, las críticas no tardaron en llegar. En dicha rueda de prensa, Trump, de madre escocesa, comunicó a May que, decidiera lo que decidiera con respecto al Brexit (a la espera de saber qué tipo de pacto se firmará con la UE), a él le parecería bien.

Cuando llegó el turno de preguntas, un periodista de la CNN pidió el turno de palabra, después de que Trump dijera que no respondería a preguntas de dicha cadena ni de la NBC, ya que considera que publican fake news, o noticias falsas, y que prefiere hablar para la cadena Fox News, favorable a su partido.

Frente a esto y a otras declaraciones anteriores, la prensa de varios países, especialmente la británica, reaccionó. Y también lo hicieron los internautas.

Así pues, la cantidad de internautas que seguían las novedades del día minuto a minuto desde internet llegaron a alcanzar los 60.000 en algunos medios. Además, más de 140.000 personas pudieron visualizar este vídeo de BBC Noticias en el que se retransmitía ayer una serie de imágenes de las protestas contra la visita de Donald Trump.

Cabe destacar también titulares de algunos medios, como The Guardian, que empleó el siguiente subtítulo cuando publicó las imágenes previas a la rueda de prensa publicadas en su página de Facebook:

Will Theresa May have a Love Actually moment at this afternoon’s press conference after Donald Trump’s explosive comments about her Brexit strategy?”

Traducción: ¿Habrá un momento a lo Love Actually en la rueda de prensa de esta tarde tras los explosivos comentarios de Donald Trump sobre su estrategia frente al Brexit?

Vídeo disponible a continuación:

Trump and May's joint press conference – watch live

Will Theresa May have a Love Actually moment at this afternoon's press conference after Donald Trump's explosive comments about her Brexit strategy?

Gepostet von The Guardian am Freitag, 13. Juli 2018

Categories: Acontecimientos

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