En los últimos doce meses, España se ha visto sumergida en una crisis institucional sin parangón en los tiempos de la democracia que ha dado lugar a una moción de censura.

Pedro Sánchez (izda) y Mariano Rajoy (dcha) en imágenes tomadas por la agencia EFE durante la sesión de moción de censura.

España ha estado viviendo unos tiempos de inestabilidad política sin precedentes en la historia reciente. Por primera vez ha triunfado una moción de censura contra un presidente del Gobierno, y Mariano Rajoy, líder del Partido Popular (PP) de carácter conservador y presidente desde el año 2011, ha tenido que renunciar a su mandato. 180 votos a favor, 169 en contra y una abstención han sido el resultado que ha hecho que la situación política dé un giro de 180 grados en medio de la decimosegunda legislatura de España.

Antecedentes de la moción de censura

En el inicio de la historia moderna de la democracia en España, el panorama político se caracterizaba por el bipartidismo. El PP y el Partido Socialista (PSOE) fueron gobernando el país de forma alternativa hasta que, en la segunda década de este siglo, dos nuevos partidos (Podemos y Ciudadanos) consiguieron irrumpir en la escena. A raíz de la presión popular y el descontento hacia unas opciones que muchos consideraban caducas y decadentes, estas dos nuevas propuestas desmontaron el histórico bipartidismo español y se autodenominaron representantes de la “nueva política”.

La “nueva política”, con sus variantes, no ha conseguido hasta el día de hoy ganar ningunas elecciones, pero sus representantes se han convertido en rivales al nivel de los viejos partidos. Su motivación principal es la regeneración del panorama, que las generaciones más jóvenes aborrecen a causa de los numerosos casos de corrupción.

Trama Gürtel

En el año 2007 empezó la investigación de una gran trama de corrupción vinculada al PP conocida como “trama Gürtel”. Altos cargos del partido y diferentes empresas implicadas habrían creado una red de financiación ilegal por la que el PP se habría beneficiado, en particular en ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y Galicia.

En mayo de 2018, Francisco Correa, presunto líder de la trama, confesó que varias campañas del PP se financiaron en negro, y, finalmente, el 24 de mayo la Audiencia Nacional sentenció que efectivamente el partido se había beneficiado de esquemas de financiamientos ilegales. A raíz de la decisión de la Audiencia de condenar al PP y a 29 de los 37 acusados, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, empezó una maniobra para llevar a cabo una moción de censura contra Mariano Rajoy, líder del partido. El día 1 de junio, un día después de que empezase la primera sesión de la votación, fue finalmente aprobada.

Tensiones adicionales

La corrupción no es la única problemática a la que se ha tenido que enfrentar el PP en esta última legislatura. En verano de 2017, el gobierno de Cataluña puso en marcha una serie de operaciones para llamar al pueblo catalán a las urnas el día 1 de octubre del mismo año y decidir de modo unilateral la independencia política del Estado español. El gobierno central decidió reprimir la votación popular de forma violenta y aplicar el artículo 155 de la Constitución sobre Cataluña, por el que el gobierno catalán quedaba intervenido y las instituciones públicas pasaban a ser controladas directamente desde Madrid. Además, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó prisión preventiva, sin juicio, para muchos de los cargos catalanes que, según el magistrado, habrían cometido delitos de rebelión y sedición.

A ojos de mucha gente, todas estas acciones constituyeron una supresión de la libertad de expresión y un retroceso a los tiempos de la dictadura, y como consecuencia, se llegó a un punto de gran tensión a nivel interno.

Futuro político

Pedro Sánchez (izda) y Mariano Rajoy (dcha) en imágenes tomadas por la agencia EFE durante la sesión de moción de censura.

Para muchos, la moción de censura ha significado un pequeño paso adelante para regenerar la situación. Después de su aprobación, Pedro Sánchez fue nombrado Presidente con el apoyo de los votos de ocho partidos diferentes. No debemos olvidar que en España, siendo una democracia parlamentaria, es el Congreso de los Diputados el que decide en última instancia el presidente del Gobierno.

Ahora Sánchez se encuentra con la difícil situación de tener que formar gobierno sólo con 84 diputados propios. El PP se prepara para una oposición severa, ya que cuenta con mayoría absoluta en el Senado. Es la primera vez que España ve esta situación, en la que el principal grupo de la oposición supera en diputados el partido del gobierno.

En Cataluña, en cambio, el artículo 155 ha quedado automáticamente anulado después de la toma de posesión del nuevo gobierno catalán ayer mismo en el Palau de la Generalitat. Con nuevo autogobierno, Cataluña acaba con los 218 días de intervención de sus instituciones y mantiene toda su atención en los cambios que ha habido en Madrid, percibiéndolo como el inicio de una nueva etapa. Y no es para menos: las tensiones acumuladas durante los últimos meses han conseguido dar un vuelco completamente inesperado a la situación política. Sin embargo, el futuro no deja de ser incierto, y todavía tendremos que esperar para ver la resolución final de los conflictos que todavía arden en el país ibérico.

Categories: Acontecimientos

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