Christy Turlington posando desnuda para campaña de PETA. Fuente de imagen: Pinterest.

A principios de los 90, famosas top models como Christy Turlington posaron desnudas en una emblemática campaña de PETA para protestar contra el uso de pelaje en el sector de la moda, una práctica que conllevaba una enorme crueldad y que producía una agonía extrema a los animales. No era la primera campaña ecologista que se centraba en este asunto, pero sí fue un proyecto pionero a la hora de extender la concienciación de forma multitudinaria a todos los sectores de la población. Hoy, 25 años después, se empiezan a vislumbrar los resultados de aquella rompedora reivindicación.

“¿Pieles? ¡Paso!”

La firma italiana Versace, que en este momento está en boca de todos por la recién estrenada segunda temporada de la serie American Crime Story, articulada alrededor del inesperado asesinato de su fundador, Gianni Versace, ha hecho hace apenas dos semanas un interesante anuncio. La directora creativa de la firma y hermana del difunto modisto, Donatella Versace, ha anunciado que abandonan el uso de pieles para confeccionar las prendas de la marca.

La noticia ha sido bastante sorprendente, ya que precisamente Versace utilizaba hasta el momento las colecciones con exuberantes pieles como buque insignia de su estilo, siempre opulento. No obstante esto, ahora se compromete a dejar de utilizar dicho material a lo largo de 2018. «Fur? I am out of that!»; estas eran las palabras, -algo que podríamos traducir como «¿Pieles? ¡Paso!»- con las que la propia Donatella Versace anunciaba esta nueva medida ética.

De hecho, no es la primera de las marcas de lujo que decide adoptar este compromiso. Ya lo hizo Gucci el pasado octubre. Entonces, la firma declaró que usar pieles no era moderno. Más recientemente, se unió al cambio de rumbo Michael Kors, una marca célebre en España tras el éxito en este país de sus interminables colecciones de bolsos. Al cierre de este artículo, ha sido la ciudad de San Francisco la que, en una votación unánime en su ayuntamiento, ha decidido prohibir la venta de artículos con pelaje real.

Donatella Versace, directora creativa de la firma. Fuente de imagen: Google imágenes.

Consideraciones de la medida

La declaración de Versace ha sido aplaudida enormemente en la redes sociales y entre las organizaciones ecologistas, como Humane Society International (HSI), que se han pronunciado al respecto para celebrar la decisión. A pesar de ello, las opiniones vertidas incluyen diversos matices; si bien todo el mundo celebra este paso hacia un sector más justo, para muchos el cambio ha llegado demasiado tarde.

No hay que olvidar que la primera colección bajo el nombre Versace fue creada en 1978. De hecho, hay quien apunta que, en el momento que vivimos y con el auge de la moda sostenible y respetuosa con el medio ambiente, no supone ningún sacrificio para la marca italiana abandonar el uso de materiales que se obtienen mediante prácticas inhumanas. Según parece, pues, las ventas continuarían estando aseguradas, y esta nueva política de empresa podría, además, hacer más atractiva la marca al colectivo milenial, ecofriendly por definición, y cuyas opiniones ejercen una feroz presión en el sector del marketing.

Crueldad intolerable

Niño andando en bicicleta sobre pieles de animales. Fuente de imagen: Pinterest.

Desde los años 90 del siglo pasado, la lucha de las organizaciones animalistas que denuncian el uso de pieles para el sector textil, catapultada por impactantes campañas como la de Christy Turlington, se ha intensificado. Hay muchas organizaciones, como Igualdad Animal, Swiss Animal Protection o la propia PETA, que han llevado a cabo investigaciones encubiertas en granjas peleteras con el fin de demostrar las torturas a las que son sometidos los animales que aguardan su muerte en frías jaulas. En estas investigaciones, se muestran no solo las duras condiciones del cautiverio, sino también el brutal proceso de descuero, durante el cual muchos animales todavía están vivos.

Las cifras relativas a las muertes de animales relacionadas con la industria peletera son difíciles de obtener. Se calcula que fallecen 20 millones de animales capturados por trampas y 40 millones de animales en granjas cada año en todo el mundo. En la actualidad, China es uno de los mayores proveedores de pieles para indumentaria del mundo y, paradójicamente, carece de una legislación que regule las granjas donde se trabaja con dichas materias. En este país, no solo se obtienen pieles de animales exóticos, como visón, zorro o chinchilla, sino también de perro y de gato; esto permite poder producir artículos de piel a un precio mucho más reducido.

 

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Versace decide no usar más pieles en sus colecciones

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