La octava enmienda, o lo que es lo mismo, el artículo 40.3.3, otorga en Irlanda el mismo derecho a la vida tanto a la madre como a la criatura no nacida

El referéndum será posible debido a que el Tribunal Supremo de Irlanda se pronunció a principios de este mismo año acerca de los derechos de los niños no nacidos y estableció que “los no nacidos no tienen más derechos más allá del derecho a la vida”.

¿Cuál es la situación actual?

Tal y como se puede leer en la Constitución Irlandesa, la 8ª enmienda, aprobada en 1983, “reconoce el derecho a la vida del no nacido, con la debida consideración del igual derecho a la vida de la madre”.

De este modo, tal y como explica Guen Murroni en su artículo de The Independent, bajo la legislación actual se considera ilegal tomar píldoras abortivas, así como el aborto en caso de que se encuentren anomalías en el bebé, si la salud de la madre se ve afectada o si se trata de violación o de incesto. Además, la pena de cárcel por realizarse un aborto es de hasta 14 años (una pena mayor que la que recibe su violador).

Fuente de imagen: iStock Image.

Frente a esto, quien puede permitírselo viaja a otros países de la UE para abortar (se estima que lo hacen unas 12 mujeres cada día, unas 170.000 desde 1983), u opta por adquirir las píldoras para abortar por internet (unas 2.000 cada año). Es eso o dar a luz a un hijo no deseado, con las consecuencias que eso puede acarrear para la salud mental de la gestante.

Casos que marcaron a la sociedad irlandesa

Son cuatro las historias que han conmocionado a la sociedad irlandesa y que han hecho que la población, especialmente las mujeres, salgan a la calle:

La primera es el conocido Caso X. Se trataba de una adolescente de quince años que murió en 1992, junto a su bebé, tras dar a luz en una capilla. La joven estaba dispuesta incluso a salir del país para abortar, pero le prohibieron viajar a Reino Unido para llevarlo a cabo, ya que la ley considera que el derecho del bebé a vivir estaba por encima que lo que la madre (o sus progenitores) quisieran.

La segunda, el Caso C. C es la inicial del nombre de una menor de trece años que fue violada en 1997 por un adulto de su misma comunidad, la de los nómadas irlandeses, y amigo de la familia. A consecuencia de ello se creyó que podría llegar a suicidarse a raíz de quedar embarazada. Por ello, el EHB, o Eastern Health Board (o Junta Sanitaria del Este, en español), un organismo del sistema irlandés, apeló a la justicia para que permitieran que la joven, aún a pesar de la oposición de los padres, pudiera viajar a Reino Unido para realizarse un aborto, donde acudió junto a su tutor de dicho organismo y a dos policías nacionales. El procedimiento se llevó a cabo en diciembre de ese mismo año.

La tercera historia es el Caso D. D es por Deirdre Conroy, una madre que en 2002 tenía 39 años y dos niños, y estaba embarazada de gemelos. Tras realizarse un test a la 14ª semana de gestación descubrió que uno de los gemelos había fallecido. Tres semanas después, con los resultados de dicho test en mano, supo que el otro gemelo tenía el Síndrome de Edwards, enfermedad que podría conllevar una pérdida del bebé no nacido o fallecimiento post-partum debido a una serie de anomalías en el corazón, riñones y otros órganos.

Ese mismo año, y en la campaña del Referéndum por la Enmienda 25, mandó una carta a un periódico bajo un sinónimo en la que explicaba su historia y pedía que se consideraran las anomalías de los fetos como una excepción a la estricta Ley del Aborto. No obstante, dicho referéndum no contemplaba este caso, por lo que, incluso si se hubiera seguido adelante, el aborto hubiera seguido siendo ilegal a pesar de la situación. Deirdre tuvo que desplazarse hasta Irlanda del Norte para llevar a cabo el procedimiento.

Finalmente tenemos el Caso Y. Es la historia de una mujer que pidió asilo como refugiada en Irlanda y descubrió que estaba embarazada tras una violación a la que fue sometida en su país de origen. Los psiquiatras coincidieron con la propia paciente en que había riesgo de suicidio, pero su caso fue aún más polémico, no solo porque, al ser un embarazo viable se consideraba que tenía que seguir adelante con éste, sino también porque ni siquiera estaba en situación de viajar a Reino Unido para abortar, y no porque no lo intentara. Fue arrestada en suelo británico por tratar de entrar en el país ilegalmente en ferry. Organizó una huelga de hambre y se necesitó una orden judicial para hidratarla a la fuerza. El bebé nació mediante cesárea.

Legislación en Irlanda del Norte

Las irlandesas salen a la calle para pedir la abolición de la octava enmienda. Fuente de imagen: LadyO.

Las Naciones Unidas han indicado que la legislación de la región ocasiona “un gran daño y sufrimiento a las mujeres y niñas que continúan con los embarazos a término en contra de sus deseos”.

Indica también que “el gran daño y sufrimiento como consecuencia de la angustia mental y física de continuar con un embarazo no deseado a término son notables, especialmente en casos de violación, incesto o anomalías severas en el feto”.

Tal y como recoge FPA, una ONG que promueve la salud sexual, en un artículo, la legislación norirlandesa, aunque reconoce el aborto como un derecho, impide que el procedimiento se pueda llevar a cabo en los siguientes casos:

  • Riesgo de tener problemas de salud a raíz del embarazo.
  • Violación.
  • Incesto.
  • Diagnóstico de anomalía fetal.

Nuevo referéndum en mayo de 2018

Con el nuevo referéndum, en el que las se espera lograr que 40.000 ciudadanos irlandeses que emigraron entre 2016 y 2017, y que tienen derecho a voto, participen activamente, las mujeres irlandesas ganen el derecho a abortar hasta la 12ª semana.

La República de Irlanda es uno de los países con una legislación del aborto más restrictiva de la UE, por delante de Polonia, razón por la que las Naciones Unidas han presentado ya sus preocupaciones al respecto.

Fuente de imagen: Para-avortar.es

Categories: Acontecimientos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.