Jóvenes practicando sexo: actitud de adultos en el cuerpo de un menor

Fuente de la imagen: Taringa.net.

Esta misma semana tres casos que se podría calificar, como poco, de llamativos salieron a la luz en el panorama mediático español y que reflejaron nuevamente que cada vez se comienza más temprano a pasar de ser niños a pretender ser adultos.

Relaciones “consentidas”

Primero, una niña de 11 años que dio a luz en Murcia tras haber mantenido relaciones con su hermano de 14 años, al parecer de manera consentida. ¿Y los padres? Aparentemente no estaban al tanto de que su hija estaba embarazada y llevaron a la niña al médico porque se quejaba de fuertes dolores estomacales. Ahora, tal y como afirma el diario La Verdad, los padres de la joven madre han decidido dar en adopción al bebé.

Segundo, el caso de un hombre adulto que está siendo buscado por las autoridades por mantener relaciones con una adolescente de 15 años y dejarla embarazada, en la misma comunidad autónoma.

Medios locales afirman que el hombre, quien residía en una habitación alquilada al padre de la joven, habría tratado de huir a su país de origen.

El hombre podría haber estado mantenido relaciones supuestamente consentidas con la menor desde hacía tiempo, en cuyo caso la acusación sería de abuso y no de violación, puesto que bajo la ley española se considera que los jóvenes no pueden dar su consentimiento de manera legal hasta los 16 años.

Del acoso a la supuesta violación

El tercer caso tuvo lugar en el recinto de un establecimiento escolar de un pueblo de 1.400 habitantes de la provincia de Jaén.

Acoso continuo y hasta violaciones repetidas fueron algunas de las cosas a las que fue sometido un alumno de tan sólo 9 años por parte de cuatro compañeros del centro, de entre 11 y 14 años, que resultaron ser familia.

El ambiente familiar (los niños “acosadores” fueron criados por sus abuelas maternas y otros familiares al haber quedado huérfanos) de los niños ha sido empleado por algunas fuentes como justificación para los hechos que se llevaron a cabo.

El centro, por su parte, expulsó a los adolescentes temporalmente, pero al tratarse de un pueblo tan pequeño, las autoridades locales temen que se pueda señalar a la víctima por la calle y que por ello le vaya a resultar difícil rehacer su vida.

Fue el pequeño quien le contó a su madre el pasado viernes que había sido violado, y no solo una vez, sino en múltiples ocasiones. Más tarde, los exámenes médicos confirmarían lo denunciado por el menor. Pese a todo, no se pudo averiguar mediante las pruebas médicas cuántos abusadores habrían participado en la violación, y la Fiscalía ha archivado el caso porque los presuntos implicados no son, legalmente, imputables por la edad que tienen.

Reflexiones

Estos son solo tres casos. Tres de los miles de casos que se dan cada año en todo el mundo y que por ahora se han registrado recientemente en el país y que, a menos que las autoridades sanitarias o las propias familias lo denuncien a los medios de comunicación, se quedan en el anonimato. En ocasiones no se presenta ni siquiera la pertinente denuncia, en beneficio del derecho al anonimato de las víctimas, que son, al fin y al cabo, niños. No obstante, estos datos hacen que uno se plantee cómo se está educando hoy en día a los menores para que empiecen a iniciarse en el sexo, consentido o no, a edades cada vez más tempranas, o para que decidan que pueden forzar a otros a mantener relaciones no consentidas.

Estos casos no dejan de resultar sorprendentes y estremecedores, pero también hacen saltar las alarmas y, sobretodo, las preguntas de todo tipo, como por ejemplo: ¿es lo que ven en casa?, ¿se debe al gran número de horas que pasan solos en casa a causa de las largas jornadas de trabajo de sus progenitores?, ¿qué edad han de tener los menores para que se considere aceptable empezar a hablar acerca del sexo con ellos?, ¿con qué edad se considera que un menor de edad puede acceder a tener relaciones de manera consentida?, ¿están preparados para ello?, ¿a qué edad se debería imputar a un menor por violar a otro? Y si no… ¿cómo se puede proteger a los niños de los depredadores sexuales si, en ocasiones, éstos van a la misma clase que ellos o viven en la misma casa?

Categories: Noticias Salud Sociedad

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