jj Título en español: Devoradores de cadáveres

Título original en inglés: Eaters of the dead

Autor: Michael Crichton

 Editorial: Círculo de Lectores

 Año de publicación: 1976

 

Sinopsis de “Devoradores de cadáveres”

En el año 921 de la era cristiana, el rey de los búlgaros solicita al califa de Bagdad un emisario que le instruya en religión y le ayude a familiarizarse con las leyes del Islám. El elegido es Ahmad ibn-Fadlan, un diplomático de la corte del califa que, en junio de ese mismo año, abandona la Ciudad de la Paz rumbo a tierras ignotas y salvajes. Este, sin embargo, no llegará a cumplir la misión que se le había encomendado puesto que antes de alcanzar su destino se ve literalmente obligado a formar parte de un grupo de guerreros vikingos, liderados por el valiente Buliwyf, que se dirigen a las tierras del norte. Allí, en los dominios del rey Rothgar impera un terror indescriptible al cual nadie (excepto Buliwyf) es capaz de hacerle frente en una misión heroica. Ahmad ibn-Fadlan se ve así inmerso en una trepidante y peligrosa aventura, un largo viaje por tierras nórdicas plagado de incidentes, magia y seres fantásticos como los monstruos marinos, el dragón luciérnaga Korgón o los temibles devoradores de cadáveres (los wendol), a quienes se enfrentará cara a cara en una sangrienta batalla. Este viaje le servirá para entrar en contacto con una cultura muy alejada del refinamiento de la suya para observar las costumbres de la vida cotidiana de unos pueblos que para él eran bárbaros paganos  y también para maravillarse ante lo desconocido y lo misterioso de aquel mundo de brumas.

 

Sobre su autor, Michael Crichton

Nació en Chicago en 1942. Aunque estudió la carrera de Medicina en la universidad de Harvard, y tras ejercer como profesor de esta rama durante un tiempo, decidió darle un giro a su vida profesional y dedicarse a la literatura. En poco tiempo empezó a destacar como guionista, autor teatral, ensayista y novelista. Paralelamente, desarrolló también una notable carrera como director de cine y televisión. Todas sus obras han gozado siempre de un gran éxito de público y crítica, provocando importantes polémicas con gran repercusión social sobre los distintas temas que planteado en ellas. Entre sus numerosas obras cabe destacar El hombre terminal, La amenaza de Andrómeda, Acoso, Esfera y, especialmente, Parque Jurásico y El mundo perdido. Estas dos últimas novelas fueron llevadas al cine por Steven Spielberg y que le lanzaron definitivamente a la fama.

 

Valoración personal como lectora

Entre los muchos libros que tengo en mi librería, este ha estado entre todos ellos desde hace alrededor diez años, cuando lo compró mi padre. Cada vez que me acercaba para escoger  cuál leer, lo veía cada día sin que llamase para nada mi atención. ¿Devoradores de cadáveres? No. Ese título no me decía nada en absoluto ni me incitaba a leerlo. Sin embargo, un día, hablando con alguien, se comentó por casualidad que la película El guerrero número 13, protagonizada por Antonio Banderas, estaba basada en este libro y recibió muy buenas críticas en su momento. Entonces pensé «si han sacado una película del libro, no debe ser malo…»

Fue entonces cuando, recién acabado el libro de Apocalipsis de Stephen King, decidí que había llegado el momento de leerlo porque, al fin y al cabo, estaba en mi estantería y lo acabaría haciendo algún día. Y a día de hoy, después de haberlo leído en tan sólo cuatro días –pues me enganchó por completo-, he de decir que me encantó. Es totalmente diferente a cualquier cosa que yo esperase encontrar en su interior. La forma natural y precisa en la que el protagonista narra lo que ve y vive en cada momento, la descripción de la cultura nórdica y su dios Odín, y su cambio de opinión respecto a una cultura diferente a la suya que acaba por gustarle, junto con las magníficas notas a pie de página que aclaran en todo momento cualquier término desconocido por el lector y las aportaciones históricas, lo convierten en una novela de aventuras a la vez que histórico-didáctica. Nunca pensé que la historia de vikingos y la cultura nórdica pudiese llegar a gustarme, pero lo hizo y mucho. Descubrí un mundo diferente que puede llegar a ser muy interesante, aprendiendo por ejemplo que los cascos vikingos nunca han llevado cuernos, pero que siempre se han representado así a lo largo de la historia para darles una visión de crueldad y brutalidad a estos personajes.

De entre las muchas frases morales que aparecen a lo largo de sus 216 páginas, me gustaría resaltar las siguientes:

Un hombre debe ser moderado, pero no excesivamente sabio, para no correr el riesgo de conocer su destino de antemano. El hombre cuya mente está más libre de cuidados es el que no conoce su destino por anticipado. (Página 68)

Ningún hombre es tan perfecto que esté libre de defectos, ni tampoco tan malvado que no valga para nada. (Página 107)

No hay terror más grande que un terror desconocido. (Página 109)

He descubierto que si todos cuantos rodean a uno creen algo en particular, muy pronto uno mismo se sentirá tentado a compartir la misma creencia. (Página 119)

Las cosas extrañas dejan de serlo a raíz de la repetición. (Página 157)

Hay demasiadas cosas que el hombre ignora. Y todo lo que el hombre ignora pertenece al dominio de los dioses. (Página 199)

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