Macedonia se convierte en territorio de paso para quienes huyen de los conflictos

Bandera de la Antigua República Yugoslava de Macedonia.

Supongo que habréis oído las últimas noticias que nos llegan desde la frontera greco-macedonia en relación con la oleada de inmigrantes. Y sí, digo inmigrantes, porque “inmigrante” es todo aquel que en un momento dado sale de su país de origen, sea cual sea el motivo. Nosotros también, y como buenos aficionados al periodismo, hemos elegido analizar este tema al detalle para entender mejor cuál es el presente de la región, y para ello vamos a viajar en el tiempo 25 años. 

Se trata de un conflicto complejo y prolongado en el tiempo protagonizado por el afán de ganar territorio de unos y por el objetivo de independencia de otros, además de intereses de terceras partes por ver quién se lleva la guinda del pastel. Es por esta razón que vamos a tratar de explicarlo de la manera más simple posible.

Como supongo que sabéis, todo conflicto tiene un momento en el que estalla, pero esa no es más que la punta del iceberg. Es como la gota que colma el vaso, y son estas gotas, estas causas, las que hacen que el conflicto se complique, sobre todo si, como mencionamos, hay terceras partes interesadas, que más que en ayudar, en buscar el protagonismo. 

Dicho esto, vamos a pasar a explicar lo más brevemente posible la situación para que podáis entender cuál es la situación actual de la región y por qué está como está:

•En torno al año 1299 se constituye el Imperio Otomano, que se expande rápidamente hacia Europa, en concreto hacia los Balcanes.

•Es en este territorio donde los visires mandaban a sus hombres para construir obras faraónicas, como, por ejemplo, puentes que permitieran cruzar de un lado a otro de los ríos.

•Generalmente eran los hombres cristianos de los pueblos a los que llegaban quienes tenían que trabajar obligatoriamente en las construcciones, mientras que los musulmanes estaban exentos.

•Tras cuatro siglos de guerras y anexiones de territorios, tal es así que llegaron a anexionarse Grecia, Siria, Egipto, Arabia o Argelia o incluso llegar hasta Venecia, su declive comenzó cuando los pueblos europeos empezaron a derrotarlos en los conflictos.

•La invasión de Egipto por parte de Napoleón en 1798, así como la influencia de Rusia y Austria en los Balcanes hizo que el Imperio Otomano comenzara a perder territorios, algo de lo que se aprovecharon las potencias extranjeras.

•Al sultán de la época, que en este caso eran dos hermanos gobernando de forma conjunta, a los que se les conoce como “los dos hijos de Mahmud II”, no les quedó otra que hacer reformas y adaptarse al modelo europeo. 

•El siguiente paso sería convertir el imperio, lo que hoy se conoce como Turquía, en una monarquía parlamentaria y su constitución permitiría disolver el parlamento y desterrar a todo aquel que actuara contra el Estado.

•Finalmente fue en 1922, cuando el que se considera como el padre de la república turca, Kemal Atatürk, abolió el sultanato, poniendo fin así a siglos de historia del Imperio Otomano.

Puede que esto os suene un poco más. En 1914, el archiduque Francisco Fernando de Austria y su mujer fueron asesinados en una visita a Sarajevo por parte de un miembro de un grupo terrorista serbio. Este hecho, el Atentado de Sarajevo, fue uno de los desencadenantes de la 1ª guerra mundial, de la que la región de los Balcanes no se libró.

Esta guerra en la que prácticamente intervino toda Europa y Estados Unidos por diversos motivos, implicó el desarme de dos imperios (el alemán en su afán por seguir expandiéndose por Europa lo perdió todo, y el ruso, que vio cómo su sistema se vino abajo con la revolución rusa) y la desaparición de otros dos (el Otomano y el Austro-Húngaro).

¿Y los Balcanes? Bueno, todo llega. Se puede decir que Checoslovaquia y Polonia por una parte, y la antigua Yugoslavia por otra, surgieron con el único objetivo en común de impedir que el imperio Austro-Húngaro resurgiera. De hecho, si hay algo de la historia y la geopolítica que explica muy bien los conflictos y la personalidad de los pueblos, esto es los nombres de los países y las ciudades. Yug, en las lenguas eslavas, significa “del sur”, con lo que la palabra completa vendría a significar “Eslavia del sur” o “país de los eslavos del sur”.

Sin embargo, los rifirrafes entre pueblos vecinos resurgieron, y pronto estallarían los conflictos nuevamente. A esto le tenemos que sumar que, en 1941, Alemania, Hungría e Italia tenían intereses estratégicos en la zona y que surgió un movimiento terrorista croata, los ustachá, que, con el beneplácito de los invasores, creó un Estado bosnio-croata que empezó a atacar a los serbios por motivo de religión, pues los serbios eran de mayoría ortodoxa, pero también a judíos y gitanos. Por otro lado, aparecieron otros dos grupos, los chetnics, serbios monárquicos, que posteriormente irían a por los bosnios musulmanes y a por los croatas en busca de venganza, y los partisanos, oséase, los comunistas, liderados éstos por el mariscal Tito, líder serbio que protagonizaría el conflicto hasta su muerte en 1980.

Se podría afirmar que los territorios que se llevaron la peor parte de todo esto fueron precisamente los territorios de mayor tamaño, Bosnia y Serbia. Durante los tres largos años que duró el conflicto, de 1992 a 1995, Serbia ordenó perseguir y asesinar a los hombres musulmanes bosnios, dando lugar así a la matanza de Srebrenica. Así pues, en 1995, el Ejército de la República de Bosnia-Herzegovina (ARBiH) y el Ejército croata, junto con la intervención de la OTAN a su favor, derrotaron al ejército serbio (Ejército de la república Sprska (VRS)).

Macedonia, por su parte, se independizó de Serbia en 1992 y, tras un largo conflicto con Grecia con motivo del nombre, puesto que una región en el norte del país griego se llama de la misma manera, obtuvo el provisional nombre de Antigua República Yugoslava de Macedonia en 1993. Como curiosidad os contaré que, tal y como ocurrió con Kosovo en 2006, a Macedonia también le costó que le reconocieran como estado independiente, y no fue hasta el mes de agosto de 1992 cuando el primer ministro socialdemócrata Branko Crvenkovski logró que Macedonia fuera reconocida por Rusia, Albania, Bulgaria y Turquía.

Durante la guerra de Kosovo que tuvo lugar en 1999, Macedonia cooperó con la ONU y abrió sus fronteras a 360.000 refugiados del conflicto del Kosovo, lo que estuvo a punto de hacer estallar el conflicto étnico entre macedonios y albaneses dentro de su territorio. Cabe señalar que la minoría albanesa fue la única en oponerse a la independencia de la ARY de Macedonia de Serbia y que en abril de 1992 la minoría albanesa proclamó en territorio macedonio la República Independiente de Ilírida (la república de los albaneses residentes en Yugoslavia), lo que obligó a la ONU aprobar el envío de tropas con el fin de controlar el conflicto.

En marzo de 2001 estalló una revolución en la que se reclamaba que la minoría albanesa tuviera más derechos de los obtenidos hasta el momento, y a consecuencia de ello se produjo una ola de refugiados y la  ocupación de algunos territorios por parte de los rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN). minoría étnica albanesa presente en el nuevo país. 

Seis meses más tarde, y tras la intervención de la comunidad internacional en el conflicto, los rebeldes abandonaron las armas a condición de que se reconociera la minoría étnica albanesa presente en el nuevo país. Esta “colecta de armas” se hizo bajo supervisión de la OTAN y el parlamento macedonio aprobó  nuevas medidas que proporcionaban mayores derechos a los albaneses. Esto significó, por ejemplo, que, a partir de 2005, los albaneses podrían legalmente enarbolar su bandera en aquellas zonas donde fueran  mayoría.

En 2002, la comunidad internacional decidió enviar más de 500 millones de euros para reconstruir el país y aplicar una reforma económica como premio a la estabilidad obtenida tras sólo seis meses después de la guerra. Actualmente se encuentra a la espera de formar parte de la OTAN (solicitud que realizó en 2009) y de la Unión Europea.

Visto lo visto, podríamos decir que, tras años de conflictos, la región vive una aparente fase de estabilidad, pero, ¿es suficiente para hacer frente a la masiva llegada de refugiados procedentes sobre todo del conflicto sirio? ¿sobreviviría la región a otro conflicto étnico teniendo en cuenta que los sirios también son musulmanes y que una vez en Macedonia pueden cruzar a otros países vecinos? ¿pueden países como Macedonia hacer frente al problema? ¿hasta qué limites puede llegar la estabilidad de una zona que lleva en conflictos de manera intermitente desde la época del Imperio Otomano?

La respuesta creo que es obvia, si la historia se repite cada X tiempo, y, visto lo visto, me temo que eso es lo que va a ocurrir si la situación no mejora, Macedonia, ni los Balcanes en general, no está preparada para hacer frente a los problemas de otros. No es una cuestión tanto económica, sino geo-política debido a las continuas tensiones existentes aún entre países que, aunque tengan un límite trazado con un lápiz en un mapa, pueden hacer saltar por los aires veinte años de estabilidad aparente en cuestión de segundos. Por otro lado, tampoco es justo que Grecia, teniendo una situación como la que tiene, se haga cargo de todo. 

Todos éramos Charlie cuando tuvieron lugar los atentados en París, hasta los políticos. Ahora bien, ¿qué pasa con el pueblo sirio? ¿Por qué nadie se quiere poner en sus zapatos? Y para acabar quiero compartir una cita con ustedes. Es de Emma Goldman, una escritora y anarquista lituana que, aunque era de familia judía ortodoxa, emigró a EEUU, empezó a luchar por el derecho de emancipación de la mujer y se hizo atea. Pues bien, la señorita Goldman dijo en una ocasión lo siguiente: “Todas las guerras son guerras entre ladrones demasiado cobardes para luchar, que inducen a jóvenes varones de todo el mundo a hacer la lucha por ellos”.

Fuente: www.guiadelmundo.org.uy/cd/countries/mkd/History.html 

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