Nota: Este artículo sobre la novela Februarschatten lo escribí para el blog en el que participo. El blog se llama El Libro del Escritor, al que les hice una entrevista para uno de los primero números. El enlace para ver el artículo original es el siguiente: http://blog.ellibrodelescritor.com/analisis-literario-februarschatten/

Y ahora… ¡A disfrutarlo!

Februarschatten. Fuente de imagen: Amazon UK.

Esta historia se basa en un hecho verídico, sucedido en el año 1945 en un pueblo austriaco. El 2 de febrero de ese año, 419 oficiales soviéticos se escapan del campo de concentración de Mathausen, provocando así una caza humana llamada , en la que mucho de esos prisioneros murieron debido al frío, otros por el cansancio y la fatiga y, los pocos que sobrevivieron, fueron capturados, devueltos al campo de concentración y ejecutados. Los habitantes de aquel pueblo, Mühlviertel, serían ejecutados o castigados si ayudaban a cualquiera de esos soviéticos. 

 La historia, que no está traducida al español pero sí al inglés, está narrada por una mujer que vivió en primera persona esa caza y está dividida en 17 capítulos en los que se narra, de manera fragmentaria, este suceso a partir de a vida de la protagonista, Hilde, a través de recuerdos de su infancia, reflexiones y comentarios sobre su familia, que está marcada por la desgracia y la culpa. 

Ella es la figura negativa y pasiva de la obra, dependiente, se odia a sí misma pero al mismo tiempo, tiene miedo de ella, cosa que es observable en la manera de hablar que tiene, dado que nunca habla de ella en primera persona, si no en tercera, nombrándose como madre o hija, tal y como si fuera un libro. A pesar de todo, reacia a recordar. Ella misma dice que no quiere hacerlo y representa la sumisión de la mujer de aquellos años. Sin embargo, Erika, su hija, es todo lo contrario a ella. Ella es el futuro, la curiosidad, la que quiere preguntar sobre aquellos días, la positiva, la escritora y la que no depende de nadie. Hay indicios de que es Erika la que narra la historia de su madre, poniendo sus palabras en boca de Hilde. Esto se puede notar en la manera en la que está narrada la historia, como ya dije en lo referente a Hilde cuando usa la tercera persona. 

En cuanto a los personajes masculinos, son secundarios, pero marcan muy fuertemente a las mujeres que se nos presentan. Ellos son el padre de Hilde y Anton, su marido, dado que ambos son alcohólicos y dominantes, y a Hannes que es el hermano de Hilde, que debido a la culpa de haber tenido que asesinar a uno de los prisioneros, se culpa de haber tenido que asesinar a uno de los prisioneros, se suicida. 

Los temas de la novela se ven reflejados claramente en los personajes, tanto femeninos como masculinos. Podríamos empezar por los estragos psicológicos que provoca la caza. Tanto Hilde como su hermano se sienten culpables de la persecución de los soviéticos. Es más, en un momento determinado de la obra, Hilde advierte a su hermano con esta frase Jeder, der nichts gegen diese Menschenjagd tut, macht sich schuldig. Hörst du. Jeder! Auch du! (Cualquiera que no haga nada contra esta caza de gente, se siente culpable. Escuchas. ¡Cualquiera! ¡También tú!). 

Con Hilde también vemos la sumisión y la inferioridad de la mujer con una sociedad patriarcal, cosa que aprueba la sociedad. Esto se puede interpretar como una aceptación del Nacionalsocialismo de Hitler, dado que la población lo votó y le dio la victoria en las elecciones. A esta sumisión de la mujer va unida la idea de una familia disfuncional, que se observa en la niñez de la protagonista y en la que es impensable que se le pida a un hijo trabajar o hacer algo en casa.  Esto va en paralelo con la sociedad fascista en la que los ideales de estos partidos son mucho más fuertes que los ideales de la unidad y la familia. Así que podemos ver que los partidos políticos a la sociedad son lo que los hombres a las familias: sumisión y control. 

Otro de los temas que se observan en la novela es la relación entre madre e hija, es decir, entre Hilde y Erika. Como ya expliqué antes son antagonistas. Pertenecen a distintas generaciones. Erika representa a las nuevas generaciones que quieren lanzar preguntas, saber la verdad y que han podido estudiar. Sin embargo, Hilde representa a las viejas generaciones que eran pasivas en aquella época, que no podían preguntar nada, que debían trabajar en casa (en el caso de las mujeres), no tiene estudios y que nunca iría contra las normas y la autoridad. Erika tiene relación con su madre poniendo como excusa que quiere saber cosas para el libro que está escribiendo, pero de esta manera, está haciendo que Hilde recuerde cosas que no quiere. La joven está fascinada con el pasado y la apertura y publicación de voces femeninas. Todos esos recuerdos que Hilde tiene, los llama Schatten, que no son más que sombras en su vida y que quiere apartar. 

En cuanto a estas Schatten o sombras, hay que decir que son diferentes metáforas a las que Hilde se refiere. Ellas son, como ya he mencionado, recuerdos, pero también es el pasado, la maldad de los habitantes del pueblo en ese día tan fatídico. Las sombras son el símbolo de la vergüenza, de la aprobación de ese suceso y del conocimiento de la guerra y sus consecuencias. 

Para terminar me gustaría hablar de la recepción de la obra. Con un tema tan tabú como es la Segunda Guerra Mundial, los nazis y todas las consecuencias que esto trajo, para las nuevas generaciones de Austria, la novela fue muy buena, ya que desvelan y alumbran nuevos datos de ese problema del pasado. Por el contrario, para la gente que vivió la guerra el libro no es adecuado, dado que ellos piensan que el pasado debe permanecer en el pasado y que se debe callar sobre los sucesos de la Segunda Guerra Mundial en Austria. Pero…¿Qué pensáis vosotros? ¿Trasladaríais estos temas, pensamientos e historia a nuestra Guerra Civil? 

Alicia

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