Bette A día de hoy, cuando escribimos a mano y cometemos un error no nos preocupamos demasiado, cogemos el corrector, o como más lo conocemos, el “Tipex”, y listo, ya podemos seguir escribiendo. Imaginaos por un momento que
cada vez que cometiéramos un error al escribir no se pudiese borrar y tuviésemos que volver a reescribir todo. Pues antiguamente esto era así.

La estadounidense Bette Nesmith Graham nació el 23 de marzo de 1924 en Dallas (Texas). Con tan solo 19 años Bette se casó y tras la Segunda Guerra Mundial, en 1946, se divorció. Con 22 años, un niño pequeño y sin trabajo, Bette aprendió mecanografía para así poder trabajar como secretaria. Bette consiguió trabajo como secretaria en el banco Texas Bank and Trust. Bette observó las grandes cantidades de papel que se desechaban por los pequeños errores que se cometían al escribir con las nuevas máquinas de escribir eléctricas IBM, además del tiempo que se perdía en volver a reescribir los documentos en cuanto se producía un pequeño error.

Para ganar un dinero extra, Bette, quien desde pequeña tenía vocación como artista, trabajaba pintando motivos festivos en las ventanas del banco. Ante esa situación Bette llegó a la conclusión de si cuando los artistas pintaban y se equivocaban no tiraban el lienzo sino que pintaban encima, ¿por qué no se iba a poder hacer lo mismo en el papel?tipex

Esas ideas hicieron que Bette creara Mistake Out (Error fuera) posteriormente conocido como Liquid Paper o más conocido en Europa como Tipex. Creó el producto con una base de témperas y agua en su propia cocina. Se llevaba el producto todos los días al trabajo y cada vez que cometía un error con la máquina pasaba el líquido por encima con un pincel y así podía seguir escribiendo. Debido al éxito que tuvo su producto entre sus compañeros de trabajo, Bette empezó a suministrarlo en pequeñas botellitas etiquetadas como Mistake Out. En sus ratos libres Bette se dedicó a crear el producto en su casa con la ayuda de su hijo y los amigos de éste, quienes repartían las botellitas. Aunque las ganancias eran mínimas, Bette no se desanimó y cuando su jefe la despidió, se dedicó a perfeccionar el producto.

En 1958, una revista de la Oficina de Comercio describió brevemente el producto, lo que produjo un aumento en la de demanda del producto. La empresa fue creciendo poco a poco y Bette le cambió el nombre de Mistake Out por el de Liquid Paper Corporation. La compañía creció y esto causó que se produjeran más de 25 millones de botellas en 1976 y pedidos desde 31 países.

Con el dinero que obtuvo de las ventas, Bette creó dos fundaciones para «apoyar el bienestar de las mujeres» y «generar más esfuerzos en los negocios y las artes» Esta gran mujer se definió como feminista que buscaba su propia libertad y la de todas las mujeres, siendo un claro ejemplo de mujer emprendedora que destacó gracias a su inventiva y por avanzar ante las situaciones complicadas.

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