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Desde siempre, la sociedad ha estado marcada por las pautas dictadas desde el mundo del espectáculo, desde las tendencias de moda hasta las ideas políticas o incluso el hecho de marcar la forma de ser o la tendencia sexual de actores y cantantes (entre otros) durante décadas.

El hecho de ser parte de este mundillo y salirse de “lo pactado” podría tener nefastas consecuencias para uno, razón por la cual, durante muchos años, una gran lista de actores, sobre todo varones, han ocultado su homosexualidad casándose con mujeres, por temor, quizá, a convertirse en la comidilla de sus compañeros profesión.

A las mujeres también se han dado casos de cantantes y actrices que se han casado con hombres para el miedo al qué dirán, aunque en este caso es la sociedad la que ha tomado las riendas, pues cuando se habla de homosexualidad o de bisexualidad, está mucho más aceptado que un hombre sea “gay” de lo que lo está el hecho de que se trate de una mujer “gay”.

El caso que en su momento me llamo la canción de Whitney Houston. Durante años se especuló con la posibilidad de que la fallecida cantante y actriz, cuyas condiciones religiosas parecían ser una traba para que pudiese ver por ella misma la realidad, hubiera tenido una relación con una mujer a finales de los años 80.

Cuando se le preguntó por ello en una entrevista, ella respondió: “no puedo ser gay, soy madre”. En mi opinión, la señora Houston la tenía más miedo a “qué dirán en la iglesia si se enteran” que a las consecuencias que su relación lésbica pudiera tener para su carrera. Sin embargo, en el momento del funeral de la artista, que murió de una sobredosis en la bañera de un hotel, su propia madre dijo que nunca la había visto tan feliz como cuando estaba con la mujer que fue su compañera durante años. Una muestra de que, cuando se quiere alguien, se la acepta tal y como eres.

En ocasiones, aunque el o la artista en cuestión trate de alejarse de las ideas predominantes en su país origen, no siempre es fácil, y de un modo u otro, siempre nos vemos influenciados por el “esto en mi país no es normal”. Se me ocurren casos como el de Ricky Martín, cantante latino con fama a nivel mundial del cual se decía que podía tener a cualquier chica que quisiera por su increíble atractivo físico. No obstante, cuando, a pesar de tener una larga lista de parejas femeninas decidió tener hijos por inseminación artificial y criarlos el solo, las alarmas saltaron, y tarde o temprano daría la noticia, algo que ocurrió años después por medio de un comunicado en la página web del cantante.

Una larga lista de parejas femeninas decidió tener hijos por inseminación artificial y criarlos el solo, las alarmas saltaron, y tarde o temprano daría la noticia, algo que ocurrió años después por medio de un comunicado en la página web del cantante.

Otro ejemplo de artistas que tardaron en reconocer abiertamente has homosexualidad es, aunque nos resulte difícil de creer, Elton John. El británico fue tildado bisexual por la prensa de su país en la en la década de los 70, aunque acabó casándose con una mujer de la que posteriormente se divorciaría, para contraer matrimonio nuevamente en 1984 con otra mujer de la que se divorciaría en 1988. Finalmente contrajo matrimonio con el que hoy es su marido, David Furnish, en 2005, con quién llevaba en aquel momento 12 años de relación, después de que se aprobará en Gran Bretaña la Ley de Uniones Civiles Homosexuales.

Por oposición, podemos mencionar a dos iconos el movimiento LGTB en Europa: Dana Internacional, cantante transexual irsaelí que tuvo que hacer todo tipo de trabajos para finalmente operarse para convertirse en una mujer. Teniendo en cuenta que los años 80 Israel distaba mucho de ser un país con una mentalidad abierta, esto es una muestra de valentía y coraje por su parte. Y Conchita Wurst, cantante austriaca conocida por representar a su país en Eurovisión en 2014 y por vestir de mujer a pesar de no haberse operado y llevar barba. Conchita un personaje artístico creado por el joven Thomas Neuwrith, un chico homosexual al que rechazaron el programa X-Factor en su país y que decidió presentarse a todo el mundo con su forma femenina. A Conchita, como a todos le llovieron críticas, e incluso le llegaron a dedicar perlas como “gente como tú debería morir”, una muestra de que la sociedad no ha avanzado tanto como nos gustaría creer.

Sin embargo, esto no queda ahí. Hoy ha salido un artículo en la prensa americana que hablaba de una posible relación durante 30 años en tratos de los actores más famosos de Hollywood donde la periodista se escandalizabas sobre una hipotética unión entre los dos hombres más allá de lo profesional. Vale que son John Travolta y Tom Cruise, pero, ¿y qué si es cierto o no? ¿No son ellos los que deberían decidir si contarlo o no y qué hacer con sus vidas? Puede que sea un shock para la mujer de John Travolta, pero pensadlo, ¿Si vuestra pareja fuera de la otra acera, querríais saberlo por vuestra parte pareja o por la prensa rosa?

Desde mi humilde opinión, es una falta de respeto lo que se les hace a los artistas, pero también a sus familias y a la sociedad, porque el mensaje que se transmite en muchas ocasiones es “no hay ser uno mismo para ser aceptado en un grupo de gente determinado”. La felicidad de los individuos está infravalorada y quizá es uno de los motivos por el que innumerables artistas de todos los sectores han acabado metiéndose en las drogas y en el consumo incontrolado de alcohol, lo que a algunos incluso les ha costado la vida. Por ello, quería acabar con una frase de Disney, que, aunque en muchas ocasiones muestra los niños mensajes equivocados, con éste ha dado el clavo: ¡Hakuna Matata! (Vive la vida y deja vivir).

Verónica

Categories: Opinión

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